Durante más de tres décadas ejerció como edil, consolidándose en la defensa de barrios y comunas de la ciudad.
Luz Dary Marín, reconocida como una de las primeras ediles de Pereira, murió tras una caída que le causó complicaciones de salud. La comunidad de Pereira lamenta la muerte de una mujer que dedicó más de treinta años de su vida a la defensa de las comunas y al fortalecimiento de los espacios de participación ciudadana.
Su fallecimiento se produjo sobre las 10:00 de la noche del jueves. A Marín hoy la recuerdan como una pionera en el ejercicio de las funciones comunitarias, cuando aún se hablaba de “comuneros” en lugar de ediles.
Su trabajo comenzó a principios de la década de 1980 y desde entonces su nombre quedó ligado a la historia social de Pereira. Los dirigentes locales la describen como una mujer firme y comprometida, cercana a la gente y perseverante en su propósito de visibilizar a los líderes barriales.
Su relación con mandatarios de diferentes épocas, la proyectó como una figura influyente y respetada dentro de la política local, hasta el punto de se le consideraba como la “madrina” de los ediles.
“Fue una mujer que nos abrió camino. La primera que demostró que desde la figura del edil se podía incidir en la transformación de los barrios y en el control de la gestión pública. Hoy sentimos un vacío inmenso”, dijo Nancy Espinoza, edil de la comuna del Café.
Más homenajes
La Asociación de Ediles Futuro de Todos (Asoefut), entidad que agrupa a diferentes representantes comunales, solicitó a las autoridades municipales la realización de una cámara ardiente en su honor.
Más allá de los reconocimientos, la vida de Luz Dary Marín se caracterizó por su insistencia en dignificar el papel de los ediles.
En repetidas ocasiones exigió que los valoraran en igualdad de condiciones frente a los concejales, dado que su labor también exige tiempo, compromiso y exposición constante a los problemas sociales de las comunidades.
“Ella nunca se rindió. Siempre defendió que los ediles no éramos simples auxiliares del Concejo, sino verdaderos representantes de la gente en los barrios. Esa es la herencia que nos deja”, agregó Espinoza.
