¿Será cierto? Era el hijo de un capo de la guerra que desangra a Pereira y Dosquebradas

In Judicial
agosto 22, 2025

Una fuente judicial reveló detalles que rodean el homicidio de Cristian Felipe Velásquez Mejía.

El joven de 19 años vivía en Pereira y el pasado 10 de agosto terminó acribillado con más de 30 disparos en Cartago, Valle del Cauca. El crimen, que en principio parecía un ataque más en medio de la violencia que golpea la región, tomó otro rumbo investigativo.

Una fuente judicial lo confirmó. Cristian Felipe Velásquez Mejía era hijo de alias Gaspar, cabecilla de la organización criminal Los Rebeldes. Ese dato, que guardaron con mucha cautela las autoridades, cambia por completo la lectura del caso.

El ataque ocurrió en el casco urbano de Cartago, a plena luz del día. Peritos del CTI recogieron en la escena 38 vainillas calibre 9 milímetros, muestra de la sevicia con la que actuaron los sicarios.

Velásquez acababa de subirse a un Mitsubishi ASX rojo, con placas de Dosquebradas, cuando lo interceptaron para abatirlo. Aunque la investigación aún está en curso, el rastro del vehículo y la presencia constante del joven entre Pereira y Cartago son piezas que hoy son claves para las autoridades.

El vínculo con alias Gaspar

Lo que convierte este homicidio en un hecho de alto impacto es la presunta relación de la víctima con alias Gaspar, jefe máximo de Los Rebeldes, grupo que desde hace un año sostiene una guerra a sangre y fuego con la estructura delincuencial Cordillera.

El objetivo de esa confrontación “no es otra que el control de los puntos de venta de estupefacientes en Pereira y Dosquebradas”, señaló la fuente.

De acuerdo con el informante, existen dos hipótesis principales: la primera es que a Cristian Felipe lo atacaron por su vínculo familiar con el cabecilla. La segunda, que los sicarios lo confundieron con su padre, debido a que ambos se parecían físicamente

Una guerra que no da tregua

La disputa entre Rebeldes y Cordillera ha dejado decenas de muertos en el área metropolitana de Pereira, a la fecha más de 210 sólo entre Pereira y Dosquebradas.

Ajustes de cuentas, ataques selectivos y desapariciones marcan el pulso de una guerra que, según inteligencia judicial, se libra no sólo en las calles, sino también en los negocios ilegales de microtráfico y extorsión.

El homicidio de Velásquez Mejía representa, según investigadores, un golpe directo al círculo íntimo de alias Gaspar, lo que podría desatar una nueva ola de retaliaciones.