Indemnización a víctimas marca un avance clave en reparación del conflicto

In Eje Cafetero
agosto 02, 2025

874 cartas por más de $8.560 millones se entregaron en julio en tres departamentos del Eje Cafetero.

Esperaron justicia por varias décadas. Más de 874 personas en el Eje Cafetero, víctimas del conflicto armado, recibieron al fin cartas de indemnización administrativa como parte de un proceso que, si bien llega tarde para muchos, representa un paso concreto en el camino de la reparación integral.

La entrega masiva se realizó entre el 9 y el 18 de julio en Pereira, Armenia, Manizales y varios municipios intermedios de los departamentos de Caldas, Risaralda y Quindío.

En total, la Unidad para las Víctimas distribuyó recursos por más de $8.560 millones, destinados a personas que esperaban desde hace años, algunos incluso décadas, para ser reconocidas por el Estado.

Aunque el acto parece administrativo, el alcance social y simbólico es mucho mayor. Entre los beneficiarios estuvo Francisco, un hombre de 68 años, a quien desplazaron en 1986 de La Dorada, Caldas, después de que su hermano fuera desaparecido por las Farc.

“Siempre pensé que este momento no iba a llegar”, confesó, al recibir el documento que le permitirá finalmente comprar la casa que él y su hermano soñaron en la infancia.

La jornada tuvo un enfoque prioritario en adultos mayores, personas con discapacidad o con enfermedades graves. La entrega directa en sus municipios buscó reducir barreras de acceso y proteger su integridad física y emocional, evitando desplazamientos innecesarios.

Además de los actos de entrega, la Unidad desarrolló espacios de orientación sobre el uso responsable de los recursos recibidos, estrategias de inversión y alternativas de apoyo estatal.

Más recursos para las víctimas

En Manizales, el director nacional de la entidad, Adith Romero Polanco, encabezó una de las jornadas en las que se entregaron 238 cartas por un valor superior a los $2.297 millones.

“Allí reafirmamos nuestro compromiso de priorizar a los adultos mayores. No podemos permitir que sigan esperando por décadas justicia”, afirmó Romero.

La actividad también incluyó un componente de memoria y resiliencia. A través del Libro de la Dignidad, parte de la estrategia Tejer la palabra, muchas de las víctimas dejaron plasmados mensajes sobre su experiencia con el conflicto y el valor de la dignidad humana.