En 2025 van más de 30 establecimientos sancionados por incumplir normas que protegen a clientes y vecinos.
La orden fue clara desde el despacho del alcalde: imponer el orden y hacer cumplir la ley. Más de 80 funcionarios de la Secretaría de Gobierno y agentes de Tránsito desplegaron un operativo de inspección y control que terminó con el cierre de dos establecimientos en Frailes y El Japón.
El motivo; ninguno tenía documentación legal obligatoria. Por eso, los sellos de clausura no tardaron en ser colocados. “Estos operativos son una obligación legal y una responsabilidad con la ciudadanía”, declaró Alexander Muñoz, director operativo de la Secretaría de Gobierno.
Dentro de los locales sancionados no había registro mercantil, tampoco certificaciones de uso de suelo, ni el concepto técnico de bomberos y salud, requerimientos que deben estar actualizados y visibles, según lo establece el Código Nacional de Seguridad y Convivencia (Ley 1801 de 2016).
La presencia de la Policía Metropolitana de Pereira, al mando del coronel Miguel Andrés Camelo Sánchez, fue determinante. Las inspecciones se realizaron en horarios mixtos y en zonas priorizadas por denuncias de vecinos y reportes de inteligencia local.
Las autoridades aseguran que este es sólo el inicio de una ofensiva regulatoria más estricta. “No se trata de papeles, sino de proteger a quienes viven, trabajan y compran en estos sectores. Hay negocios funcionando sin condiciones de seguridad para empleados y usuarios”, advirtió Camelo.
La intervención también contó con el respaldo técnico de la Secretaría de Tránsito y Movilidad, que verificó el cumplimiento de normas vehiculares en zonas comerciales, el uso indebido del espacio público y la presencia de motocicletas mal estacionadas frente a locales.
Cifra que preocupa
Con estas dos nuevas clausuras, ya son más de 30 establecimientos cerrados por la administración municipal en lo que va del año. La mayoría por incumplimientos reiterados en normativas que regulan la actividad económica, según datos oficiales.
Los operativos se han realizado en zonas como La Pradera, Bosques de La Acuarela, El Progreso, El Japón, Santa Isabel y ahora Frailes, una de las áreas con mayor crecimiento comercial informal del municipio.
Las autoridades han detectado un patrón: muchos de estos negocios operan sin las condiciones necesarias, pero además sin ningún trámite legal de funcionamiento. Algunos ni siquiera cuentan con extintores ni rutas de evacuación básicas.
