Justicia tarda, pero llega: condenan a dos hombres por crímenes atroces

In Judicial
julio 21, 2025

Uno asesinó a su víctima durante un fleteo en 2013. El otro casi mata a golpes a dos hermanos en 2019.

Lo importante es que ambos ya tienen sentencia. Doce años después de un homicidio en medio de un fleteo y seis años después de una brutal golpiza, la justicia finalmente puso nombre, rostro y condena a los agresores.

Dos hombres purgarán penas de 43 y 22 años de prisión, respectivamente, por delitos que estremecieron a Dosquebradas.

El primer caso ocurrió a plena luz del día, a las 3:00 p. m. del 19 de septiembre de 2013. La víctima era un ciudadano que recién había salido de una entidad bancaria tras retirar una fuerte suma de dinero.

Caminaba por el barrio San Diego sin imaginar que alguien ya había fijado sus ojos en él.  Johan Sebastián Grajales Hoyos lo acechaba con un arma en la pretina y la decisión tomada: asaltarlo a sangre y fuego.

Lo interceptó en plena calle y disparó sin contemplación. El fleteo terminó en tragedia. Grajales logró escapar y el caso quedó congelado por años. Sin embargo, la investigación avanzó y la Fiscalía armó el expediente, recolectó evidencia y llevó a juicio al responsable.

El Tribunal Superior de Risaralda lo declaró culpable de homicidio agravado y fabricación, tráfico y porte ilegal de armas de fuego agravado. La condena: 43 años y 6 meses de cárcel, una de las más altas impuestas en Risaralda por un fleteo.

El segundo crimen sacudió al barrio La Mariana el 11 de mayo de 2019. Dos hermanos mellizos caminaban juntos cuando fueron emboscados por varios hombres que los atacaron. La agresión fue despiadada. Puños, patadas y objetos contundentes casi los matan.

Stewart Sánchez Mafla lideró el ataque. Junto a dos cómplices, dejó a los hermanos con graves lesiones; uno de ellos rozó la muerte. El juez no dudó en su decisión: lo condenó a 22 años y 9 meses por tentativa de homicidio y lesiones personales agravadas.

Los otros dos implicados negociaron con la justicia. Uno recibió una pena de 9 años y 2 meses, y el otro, 8 años y 10 meses de prisión, tras aceptar su responsabilidad en los hechos.