Personería podría solicitar el cierre definitivo del Marceliano Ossa

In Eje Cafetero
junio 28, 2025

Ya van cuatro motines este año. En dos de ellos hubo fuga masiva de jóvenes.

Actualmente preocupa la seguridad de los menores en proceso de rehabilitación. El personero de Pereira, Leonardo Fabio Reales, encendió las alarmas tras registrarse este viernes un nuevo intento de fuga en el Marceliano Ossa. Dijo que no se descarta solicitar el cierre temporal o definitivo del centro.

En el último incidente no hubo lesionados, pero sí causaron daños en la sede. Las autoridades lograron controlar la situación a tiempo. Sería el cuarto episodio similar en lo corrido de 2025 en el Centro de Reeducación, conocido como Creeme, unidad destinada a adolescentes infractores.

Para el organismo de control, este nuevo episodio revela una crisis de seguridad persistente al interior del establecimiento. Esta misma semana ya se habría generado una fuga, presuntamente liderada por algunos jóvenes mayores de edad. “En total hubo entre 13 y 15 jóvenes evadidos”, dijo una fuente oficial.

El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) no se ha pronunciado. Tampoco hay detalles de cuántos jóvenes se fugaron del centro. Qué medidas se aplicarán para salvaguardar la seguridad de los colaboradores y el resto de menores.

De acuerdo con el personero de Pereira, tres de los cuatro intentos ovcurrieron en un lapso de menos de tres meses. “Lo que estamos viendo no es una simple falla operativa, sino una vulneración sistemática de las garantías de seguridad”.

Según información preliminar, varios de los jóvenes implicados en estas evasiones ya habrían alcanzado la mayoría de edad. Sin embargo, continúan bajo custodia debido a procesos de resocialización iniciados cuando aún eran menores.

El representante del Ministerio Público advirtió que el Marceliano Ossa alberga tanto a adolescentes entre 14 y 16 años, como a jóvenes mayores de edad, lo que requiere medidas diferenciadas de seguridad y tratamiento.

“No puede ser el mismo protocolo para un menor en proceso de formación que para un adulto joven con plena conciencia de sus actos. La omisión en esta diferenciación está poniendo en riesgo la estabilidad del centro y la integridad de todos sus internos”, señaló.

Uno de los episodios más graves se produjo cuando, según versiones internas, algunos mayores de edad sometieron a un docente para lograr la fuga, lo que puso en evidencia el nivel de riesgo operativo del establecimiento.

Ante esto, la Personería anunció que convocará con urgencia al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), a la Procuraduría y a la Alcaldía de Pereira para revisar a fondo las condiciones de seguridad, el modelo de atención y la posibilidad de una intervención estructural.

“El Marceliano Ossa no puede seguir funcionando como si nada pasara. Si no se implementa una política clara que distinga edades, niveles de peligrosidad y procesos de atención, estamos ante una bomba de tiempo”, concluyó Reales.