La Misión de Observación Electoral (MOE) advierte un grave deterioro del clima democrático en Colombia.
Tras el atentado perpetrado el pasado sábado en contra del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, la Misión de Observación Electoral (MOE) expresó su preocupación por el grave deterioro del ambiente político en Colombia y el creciente riesgo que enfrentan líderes y aspirantes en las regiones.
Frey Muñoz, subdirector de la MOE, en entrevista con 360 Noticias aseguró que el país ha pasado de un escenario de polarización a uno de radicalización, donde “ya no se puede dialogar ni debatir con el contrincante político, sino que se le ve como un enemigo que debe ser neutralizado o, incluso, eliminado”.
Este atentado, ocurrido en momentos en que Uribe Turbay desarrollaba su agenda política, se suma a un contexto de violencia electoral que viene en ascenso durante los primeros meses de 2025, según los registros de la misma organización.
De acuerdo con el más reciente informe de la MOE, entre enero y abril de 2025 se han registrado: 34 amenazas contra líderes políticos, 9 asesinatos, 11 atentados, y 3 secuestros.
A juicio de Muñoz, estos hechos afectan a líderes políticos, sociales y comunales, y se concentran en territorios de alta conflictividad, muchos de ellos pertenecientes a las Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz (Citrep), donde operan estructuras armadas ilegales y se desarrollan economías ilícitas.
“Los territorios en los que estos grupos ejercen control tienen como característica común la dificultad para el ejercicio de derechos políticos y la materialización de garantías democráticas. Esto impacta directamente el ejercicio libre y seguro de participación”, indicó Muñoz.
Municipios en alerta
La MOE ha identificado 74 municipios en 23 departamentos como zonas de especial riesgo electoral por hechos de violencia política. En estas localidades, además de la presencia de grupos armados, se observa un recrudecimiento de la estigmatización, la intimidación y las amenazas hacia liderazgos locales.
Ante este escenario, la organización hizo un llamado urgente a los partidos políticos, candidatos, líderes y a la sociedad civil en general para que se abstengan de utilizar discursos de odio o estigmatización como herramienta de confrontación.
“El país necesita debates de altura sobre proyectos de nación, no discursos que inciten al miedo o legitimen la violencia”, expresó Muñoz.
La organización también instó a las autoridades a fortalecer las medidas de protección a líderes y precandidatos, así como garantizar condiciones reales para el ejercicio libre de la actividad política en todo el territorio nacional.
La seguridad, eje central del debate
El atentado contra Uribe Turbay, así como otros casos recientes de violencia contra líderes políticos, plantea un serio desafío para las elecciones presidenciales y legislativas de 2026: la seguridad de los candidatos y la garantía de una contienda democrática libre y equitativa.
En los próximos días, la MOE presentará una actualización de su Mapa de Riesgo Electoral con miras a los comicios de 2026, incluyendo variables relacionadas con violencia, restricciones a la participación y presencia de economías ilegales que puedan afectar el curso de la campaña electoral.
