Juan Sebastián Galeano también era transportador, lo asesinaron en Frailes

In Judicial
mayo 27, 2025

Las autoridades analizan un posible vínculo entre los dos homicidios que se registraron la tarde de este martes entre Pereira y Dosquebradas. Ambas víctimas eran transportadores informales y no se descarta que alguno de ellos sea parte de la guerra entre Cordillera y Rebeldes.

El conductor asesinado en la comuna Frailes se llamaba Juan Sebastián Galeano Zapata, tenía 27 años y lo conocían como ‘Chinga’. Un reporte preliminar dice que le dispararon mientras conducía por el sector de La Giralda, en la comuna Frailes.

Fue el segundo de dos homicidios de la jornada. Un ataque típico de sicarios. Desde una motocicleta, le habrían propinado dos balazos que lo dejaron gravemente herido y provocaron que el automóvil volcara en plena vía.

Los uniformados del CTI de la Fiscalía llegaron al lugar para el levantamiento del cadáver. Antes se pudo confirmar que Juan Sebastián era muy conocido para las autoridades. Incluso, su rostro ya había salido en medios de comunicación.

En su historial criminal sumaba antecedentes por homicidio en 2018, lesiones culposas en 2019, hurtos en 2017, 2021 y 2022, violencia intrafamiliar en 2025, e incluso una captura en 2021 por homicidio y concierto para delinquir.

Pese a que actualmente trabajaba como transportador informal, según informes de inteligencia, el crimen organizado estaría utilizando esta labor para mover sustancias estupefacientes sin levantar sospechas. Con este, ya son 34 homicidios este año en el municipio industrial.

Otro homicidio

Veintitrés minutos antes, a las 03:20 p.m., en Pereira, otro conductor al que identificaron como José Oswaldo Bañol fue asesinado. El hombre acompañaba un velorio en la comuna Villasantana cuando fue sorprendido por un sicario que le propinó tres disparos.

Testigos detallan que el agresor huyó en dirección desconocida, y el herido falleció antes de que la ambulancia llegara al sitio. Su muerte eleva a 91 el número de homicidios en Pereira durante 2025, un año que ya duplica las estadísticas del mismo período de 2024.

Investigadores de Inteligencia Policial y la Fiscalía trabajan bajo la hipótesis de que ambos crímenes forman parte de un patrón de ajustes de cuentas entre grupos que luchan por controlar las rutas de distribución de drogas en el Eje Cafetero.

Según reportes, las organizaciones delictivas estarían reclutando a conductores de servicio informal para despistar a la Policía y garantizar entregas sin escolta ni inspecciones.