Presuntamente, William Sebastián Montilla Sánchez intentó engañar al sistema judicial con una cédula falsa y el pasado domingo se escapó por la garita de la cárcel la 40 de Pereira. La fuga se dio a plena luz del día.
360 Noticias conversó con un informante del centro penitenciario que reveló detalles del escape. “Fue a través de una de las garitas del patio 4”, dijo el hombre tras pedir que se no revelara su identidad.
Aún fuentes oficiales no han confirmado, pero supuestamente el interno había sido condenado a 18 años por extorsión y recién también le habrían notificado de una nueva pena de 30 años. Por esa razón, el hombre burló la seguridad el pasado fin de semana hacia las 5:30 de la tarde.
A través de redes sociales se dijo que el recluso era de nacionalidad venezolana, información que confirmó el capitán Mauricio Andrés Erazo, director de la cárcel La 40 de Pereira.
“Cuando la policía lo trajo por primera vez tenía otra cédula con otra identidad. Eso se pudo detectar y tras realizar un proceso en el que intervino Fiscalía y también Migración Colombia, se logró establecer que la identidad sí es la de William Sebastián Montilla Sánchez“, dijo Erazo.
El informante interno, que habló en condición de reserva con 360 Noticias, reveló que el evadido se habría trepado por la estructura metálica del patio cuarto hasta alcanzar la garita de vigilancia, desde donde huyó sin ser detectado por los custodios de turno.
La versión apunta a que hubo complicidad desde adentro, posiblemente de “las plumas”, internos jefes de patio, aunque esta versión no ha sido confirmada oficialmente.
El director de la cárcel La 40, capitán Mauricio Andrés Erazo, confirmó la fuga, pero señaló que los hechos aún son materia de investigación. “Las autoridades están realizando los actos urgentes para su recaptura”, le dijo a este medio.
Por su parte, Favio Espinosa, presidente del Sindicato de Empleados Unidos Penitenciarios (SEUP), indicó que se están evaluando las fallas que permitieron este escape.
La evasión ocurre en medio de una crisis institucional dentro del establecimiento penitenciario, agudizada por las recientes denuncias de los internos sobre deficiencias graves en la alimentación.
Incluso, se había anunciado una huelga de hambre que sólo se contuvo tras la instalación de una mesa de diálogo este lunes.
