Apartamenteros colombianos robaron más de 110 viviendas en España: así operaba la banda

In Judicial, Mundo
mayo 13, 2025

La organización criminal, integrada en su mayoría por ciudadanos colombianos, saqueó varias viviendas en cuatro provincias de España. Utilizaban técnicas avanzadas de cerrajería, revendían lo hurtado en comercios locales y mantenían una estructura jerárquica con funciones específicas.

Al menos siete ciudadanos colombianos integrada la banda que recientemente fue desmantelada por la Guardia Civil de España casi un año de seguimiento e investigación.

El grupo es acusado de cometer más de 110 robos en viviendas de las provincias de Alicante, Murcia, Valencia y Albacete, utilizando métodos altamente sofisticados, sin dejar rastro de haber forzado las cerraduras.

La operación culminó con siete personas detenidas, todas con edades comprendidas entre los 19 y los 42 años, varias de ellas con antecedentes penales por delitos similares en territorio español.

Las autoridades recuperaron dinero en efectivo, joyas, relojes, dispositivos electrónicos y objetos de lujo. La banda logró sustraer bienes por un valor cercano a los 200.000 euros, incluyendo un único robo en Almansa, donde sustrajeron joyas y relojes de alta gama valorados en 93.000 euros.

El cabecilla de la red, un experto cerrajero colombiano, lideraba las operaciones desde una localidad de Alicante. Era quien seleccionaba las fechas de incursión, dirigía las rutas, asignaba funciones y realizaba el reparto de los beneficios.

Según las autoridades, contaba con el apoyo de un “subjefe” de confianza, con quien planificaba los llamados “pisos señal”, es decir, las viviendas previamente seleccionadas para ser saqueadas.

La banda se desplazaba casi a diario a distintas localidades para cometer robos, incluso hasta tres en una misma jornada, y en ocasiones regresaban a una vivienda ya hurtada días antes.

Actuaban en municipios como San Vicente de Raspeig, Villena, Gata de Gorgos, Elda, Novelda, Teulada, Guardamar del Segura y Alicante, así como en Almansa, Caudete, Gandía, Cieza, Alcantarilla y la ciudad de Murcia.

El método principal empleado era el conocido como “bumping”, una técnica de cerrajería que permite abrir cerraduras sin romperlas, utilizando llaves manipuladas. Este procedimiento no deja señales de forzamiento, lo que dificultaba la denuncia inicial y el rastreo de la actividad criminal.

En casos de cerraduras más resistentes, los delincuentes empleaban herramientas especializadas para fracturar el escudo de seguridad y el cilindro, accediendo al interior en cuestión de minutos.

Para seleccionar los objetivos, el grupo usaba una estrategia sofisticada de vigilancia. Algunas de las integrantes femeninas del grupo fingían ser encuestadoras o promotoras de productos, timbrando en los apartamentos para confirmar si había moradores.

También simulaban ser mensajeros o técnicos para ganar la confianza de los residentes y lograr acceso a los edificios.

Una vez confirmado que el domicilio estaba vacío, el equipo operativo ingresaba, sustraía objetos de valor, y salía sin dejar huella. Preferían viviendas habitadas por personas de la tercera edad, muchas veces solas o en condiciones vulnerables.

Según la investigación, los bienes robados eran revendidos en joyerías, tiendas de segunda mano y comercios de compra-venta de oro en Alicante. En otros casos, la banda ya tenía compradores previamente contactados que solicitaban artículos específicos.

La Guardia Civil recuperó 33 relojes, 29 piezas de joyería, 15 celulares de alta gama, 5 tabletas, 4 consolas de videojuegos y 5 bolsos de marcas de lujo, además de 1.100 euros en efectivo.

Durante los cuatro registros domiciliarios realizados en Alicante, también se hallaron herramientas especializadas para forzar cerraduras y dispositivos electrónicos usados para comunicarse sin dejar rastro.

La investigación comenzó en julio de 2024, tras una serie de robos en la provincia de Albacete. Los patrones de los delitos en zonas específicas, horarias similares y tipos de cerraduras vulneradas llevaron a los investigadores a sospechar de una organización itinerante y especializada.

La clave fue identificar los vehículos utilizados por los sospechosos y establecer su ruta regular de desplazamiento entre localidades. Así se logró seguir sus movimientos y, finalmente, desarticular la estructura.

Las autoridades españolas trabajan ahora con Interpol y agencias colombianas para determinar si esta banda tiene conexiones con organizaciones similares en Colombia o en otros países europeos. No se descarta que los detenidos formen parte de una red más amplia de delincuencia organizada.

Los capturados serán puestos a disposición judicial por delitos de robo con fuerza, pertenencia a organización criminal, receptación y falsedad documental. Las autoridades no descartan más capturas en los próximos días.

Este caso se suma a una creciente tendencia de delincuencia especializada por parte de bandas extranjeras en Europa, particularmente en países como España, donde las condiciones de urbanización y movilidad permiten a grupos itinerantes operar con eficacia y discreción.