La historia parece sacada de una serie policial. El capturado es un ciudadano europeo, apodado “El Alemán”, a quien la policía sorprendió con un cultivo y venta de marihuana en plena zona rural del municipio de Santa Rosa de Cabal.
No se trata de una estructura criminal a gran escala, sino de un expendedor artesanal que, bajo perfil, logró establecer un rentable negocio.
Según fuentes cercanas a la investigación, este hombre llevaba al menos un año perfeccionando su técnica de cultivo tipo invernadero, lo que le permitía mantener un flujo constante de producción y distribución en fincas aledañas.
Su operación, aunque aparentemente modesta, le generaba ingresos mensuales que rondaban entre los $8 y $10 millones de pesos al mes.
El operativo se llevó a cabo en la vereda Guacas, donde unidades de la SIJIN y la SIPOL, tras un mes de seguimiento y trabajo encubierto, ingresaron a la finca que servía como centro de operaciones del europeo.
Allí encontraron 1.600 gramos de marihuana lista para ser distribuida, dos grameras digitales de precisión y 800 bolsas plásticas utilizadas para la dosificación del estupefaciente.
La investigación, liderada en coordinación con la Fiscalía 16 Local de Santa Rosa de Cabal, logró determinar que el capturado, de 41 años, llevaba más de seis años residiendo en Colombia y había encontrado en el microtráfico una forma de sustento económico.
