“Llame a la Policía, que la maté”: escalofriante confesión tras homicidio en una residencia en Pereira

In Judicial
mayo 06, 2025

El cadáver llevaba horas oculto. El presunto homicida, un hombre de 49 años, permanecía dentro del edificio ubicado en el barrio La Paz de Pereira, donde funciona un hostal. Allí, durante tres días consumió licor y sustancias alucinógenas.

Nadie en el establecimiento sospechaba, hasta que él mismo le confesó al administradora: “Llame a la Policía, acabo de matar a una mujer”. Luego, fue ella quien marcó el número de emergencia de la policía pasadas las 8:00 de la mañana.

360 Noticias, recientemente, conoció más detalles del crimen. Al parecer, fueron tres días de encierro, droga y alcohol. La pareja había ingresado al establecimiento días antes, pero nadie notó algo fuera de lo común, salvo por “el fuerte olor a cigarrillo” que se colaba por debajo de la puerta, dijo la administradora.

El hombre y la mujer nunca salieron del cuarto durante al menos tres días. Sólo hasta la confesión. La víctima “parecía trabajadora sexual. Nunca dio su nombre. Él pagó el día que ingresaron y no molestaban a nadie”, agregó la trabajadora.

El relato del presunto asesino es aún más perturbador. Hasta el momento se sabe que es de otro departamento. “Parecía un viajero, por aquí no se le conocía”. Luego, ante varios uniformados confesó que había cometido el crimen luego de una discusión bajo efectos de las drogas.

“Estábamos consumiendo, llevábamos varias horas sin dormir(…) discutimos, y yo la ahorqué”, les habría dicho con frialdad a los policías que llegaron al sitio.

El cadáver de la mujer, de entre 35 y 40 años, estaba completamente desnudo, sin documentos, y oculto debajo de la cama. Según los primeros informes de Medicina Legal, llevaba al menos 48 horas sin vida.

El avanzado estado de descomposición sugiere que el hombre, posiblemente, convivió con el cadáver durante dos días, sin alertar a nadie.

“Pensé que era mentira. Me miró a los ojos y repitió: ‘En serio, llame a la Policía, que creo que la maté. Está en el cuarto”, relató la administradora del lugar, aún incrédula.

La escena del crimen era caótica. Había botellas de licor vacías, envoltorios de droga, y la ropa de la mujer por el suelo. No había señales de forcejeo fuera del área de la cama, por lo que se cree que la asesinaron mientras estaba inconsciente.