Mientras varias regiones del país enfrentan un preocupante repunte de casos de fiebre amarilla, el departamento de Risaralda se mantiene sin reportes confirmados de esta enfermedad en lo que va del año 2025, según el más reciente boletín epidemiológico emitido por el Instituto Nacional de Salud (INS).
Las autoridades de salud del departamento han reforzado las acciones preventivas en municipios con mayor tránsito de viajeros y zonas cercanas a corredores ecológicos, realizando jornadas de vacunación intensiva, control vectorial y campañas de educación comunitaria.
“Seguimos haciendo un llamado a la población a vacunarse y a mantener medidas de prevención, especialmente quienes se movilizan a zonas endémicas”, señaló una fuente de la Secretaría de Salud de Risaralda.
Una amenaza que se expande en el país
A nivel nacional, la situación es muy diferente. En lo corrido del año, Colombia ha registrado más de 120 casos confirmados de fiebre amarilla y al menos 18 fallecimientos, principalmente en regiones selváticas y de frontera como Vaupés, Guainía, Amazonas y Chocó, así como en zonas de los Llanos Orientales donde el acceso a servicios de salud es limitado.
El brote ha obligado al Ministerio de Salud a declarar alerta epidemiológica en al menos nueve departamentos, intensificando la vigilancia y distribución de vacunas en regiones con bajo nivel de inmunización. La fiebre amarilla, una enfermedad viral transmitida por mosquitos, puede ser mortal si no se detecta y trata a tiempo, aunque es prevenible mediante una sola dosis de vacuna que proporciona inmunidad de por vida.

Una crisis por coberturas insuficientes
De fondo, el país enfrenta un problema estructural: la baja cobertura de vacunación en territorios rurales, el difícil acceso a servicios médicos en zonas remotas y la falta de información clara sobre los riesgos de la enfermedad. Todo esto ha contribuido a que el virus reaparezca en zonas donde ya se consideraba erradicado.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha alertado sobre un aumento regional de los casos en la Amazonía compartida por varios países, y ha pedido a los gobiernos fortalecer los esquemas de inmunización y la cooperación transfronteriza.

Prevención, clave para contener el brote
Aunque Risaralda permanece sin casos, el riesgo persiste. Las autoridades recomiendan vacunarse al menos diez días antes de viajar a zonas de riesgo, usar repelente, ropa de manga larga y mosquiteros, especialmente en áreas rurales.
