Las lluvias intensas de este fin de semana ocasionaron inestabilidad en el terreno. Autoridades mantienen el monitoreo constante del talud, mientras los organismos de socorro siguen en el lugar ante la alerta de deslizamiento de tierra en el barrio La Esneda, municipio de Dosquebradas.
Desde la tarde del sábado 5 de abril, las intensas lluvias provocaron movimientos en un sector donde ya hubo un desprendimiento el pasado 4 de mayo de 2024, que sepultó varias viviendas y ocasionó la muerte de tres personas, entre ellas un menor de edad.
Anteriormente, el 8 de febrero de 2022, otro deslizamiento cerca del mismo sector, causó la muerte de 17 personas y dejó a otras 34 heridas
Por esta razón, el Cuerpo Oficial de Bomberos de Dosquebradas dirigió la evacuación preventiva de 15 familias, lo que corresponde a un total de 49 personas trasladadas a zonas seguras o albergues temporales.
“Posiblemente se esté moviendo una masa en la parte alta que ya viene de un proceso anterior”, dijo el comandante del Cuerpo Oficial de Bomberos de Dosquebradas, Joaquín Ocampo.
De acuerdo con la información entregada por la Unidad Municipal de Gestión del Riesgo (UMGRD), tres familias se negaron a evacuar sus viviendas, por lo que las autoridades insisten en el llamado urgente a priorizar la vida y atender las recomendaciones.
Ocampo explicó que la situación se presentó desde las 5:30 de la tarde del sábado, cuando los sistemas de alerta temprana activaron los protocolos ante los altos niveles de saturación del suelo.
“Determinamos que aquí ya se habían dado unos niveles que normalmente generan una alerta para nuestras autoridades y lo que hicimos fue responder y tomar el llamado de los habitantes del sector”, señaló Ocampo.
Ante la gravedad de la situación, se activó de inmediato el Comité Municipal de Gestión del Riesgo, encabezado por el alcalde de Dosquebradas, y con el apoyo de diferentes instituciones como la Defensa Civil, Policía Nacional, Cruz Roja, Ponalsar, Tránsito y Secretaría de Gobierno.
Los cuatro objetivos prioritarios son la evacuación de las manzanas en riesgo, la ubicación de albergues temporales para los afectados, el control del tráfico en la zona y la atención médica de pacientes con movilidad reducida o en condición de hospitalización domiciliaria.
Pese a las restricciones de ingreso a las viviendas ubicadas en el perímetro de riesgo, algunas personas han intentado regresar. “Por ahora no está permitida la entrada, ya que continúan los estudios para evaluar la estabilidad del talud ubicado en la parte alta”, agregó Ocampo.
