El defensor de derechos humanos Eisenhower Zapata denunció presuntos actos de acoso y persecución en su contra por parte de integrantes de la Policía de Dosquebradas. Según su testimonio, en al menos cuatro ocasiones ha sido retenido por uniformados en la vía pública.
“Me ven en una cafetería y ahí llegan; me han parado en medio de la calle, donde hay más posibilidades de riesgo. Han desarmado a mis escoltas. Sería bueno que dejen la persecución”, denunció.
En una conversación con 360 Noticias, Zapata señaló que los uniformados han desarmado a sus escoltas, inspeccionan el vehículo en el que se moviliza y retienen los salvoconductos de porte de armas de su equipo de seguridad.
En su denuncia, dijo que estas acciones se intensificaron luego de su intervención en la sesión del Concejo municipal del pasado lunes, donde solicitó la remoción del mayor Felipe Sánchez, comandante de la Policía de Dosquebradas.
Zapata aseguras que el oficial no ha logrado contener el avance del microtráfico ni la violencia generada por las disputas entre bandas criminales en el municipio industrial.
Asimismo, señaló que la seguridad en el territorio requiere un trabajo articulado entre la Secretaría de Gobierno y la Policía, pero advirtió que la falta de acciones efectivas por parte de esta última ha impedido frenar la criminalidad.
Además, cuestionó la inacción frente a puntos críticos de expendio de drogas ubicados a escasa distancia de la estación de Policía. “No es posible que haya ‘ollas’ a una cuadra de la estación y no se haya podido acabar con ellas”, manifestó.
Zapata instó a una depuración dentro del cuerpo uniformado y exigió un mayor compromiso en la lucha contra el crimen organizado. A su vez, pidió que cesen las presuntas intimidaciones en su contra y el desarme de su esquema de protección en espacios públicos.
