El Hospital San Rafael de Pueblo Rico se pronunció tras la muerte de tres niños indígenas en la última semana y alertó sobre la grave crisis de desnutrición infantil que afecta a las comunidades más vulnerables, del municipio del occidente de Risaralda.
En un video, enviado a medios de comunicación, la médica Marina Velázquez reiteró el compromiso de la institución de salud con la atención a la población indígena e hizo un llamado a las autoridades a tomar medidas urgentes para enfrentar esta crisis.
La profesional explicó que durante el 2024 se registraron 238 casos de desnutrición, mientras que en lo corrido del 2025 ya suman 37, “con mayor incidencia en comunidades de Guaizú y Dokabú”, además de casos provenientes del Chocó.
“Las muertes recientes incluyen una por infección respiratoria aguda, otra por enfermedad renal aguda y una ocurrida en comunidad”, detalló la especialista.
Ante este panorama y según la médica, el hospital implementó estrategias para mejorar la detección y atención de estos casos.
Entre las medidas, está la capacitación de médicos tradicionales, la inducción y reinducción del personal de salud para mejorar el diagnóstico temprano y el seguimiento a los menores a través de equipos de Atención Primaria en Salud (APS) y brigadas extramurales.
Supuestamente, la institución reforzó la telemedicina para que pediatras valoren a los niños en estado crítico y mantiene comunicación constante con el Centro de Recuperación Nutricional de Santa Cecilia.
Sin embargo, la crisis sanitaria persiste. Según el hospital, la falta de ambulancias y la no ejecución de recursos aprobados han dificultado la atención de estos niños.
“A pesar de los esfuerzos, enfrentamos serias limitaciones que afectan la referencia y contra referencia de pacientes a centros de mayor complejidad”, advirtió Velázquez.
El Hospital San Rafael hizo un llamado a las autoridades y líderes comunitarios para fortalecer las acciones de prevención y atención de la desnutrición infantil, que cobra vidas de niños indígenas.
Pese a la respuesta del centro de salud, ni el alcalde Martín Siágama ni la autoridad sanitaria de Pueblo Rico se pronuncian frente a la crítica situación en salud que viven la mayoría de comunidades Embera del territorio.
