“Hay mucho hacinamiento y esto agrava el peligro de que se genere un brote de varicela”: Secretaría de Salud de Pereira

In Eje Cafetero
marzo 15, 2025

El hacinamiento, producto de la sobrepoblación en la Cárcel La 40 de Pereira, generó una alerta sanitaria esta misma semana, debido a la propagación de casos de varicela entre los internos. Desde la Secretaría de Salud Municipal, aseguran que las condiciones dentro del penal dificultan la contención del virus.

Según Valentina Salcedo, enfermera coordinadora del programa de vacunación de la Secretaría de Salud de Pereira, si bien se han registrado solo tres casos, el riesgo de propagación es alto debido a la falta de condiciones adecuadas para el aislamiento de los reclusos.

Pese a estas declaraciones, un reporte preliminar, de esta misma semana, señalaba que eran cinco los privados de la libertad contagiados de varicela.

“Para nosotros, como Secretaría de Salud, cualquier enfermedad de interés en salud pública debe ser vigilada con especial atención, más aún en una población privada de la libertad y en condiciones de hacinamiento”, agregó Salcedo.

La funcionaria señaló que desde que se conoció el primer caso, la Secretaría activó protocolos de control “para evitar que el virus se siga propagando”. Sin embargo, advierten que la falta de recursos y condiciones sanitarias es uno de los principales obstáculos.

Salcedo indicó que la secretaría ha brindado orientación sobre el uso de tapabocas y la importancia del lavado de manos, pero la entrega de estos elementos de protección depende de la administración penitenciaria.

“Nosotros no tenemos cómo garantizarles un tapabocas a cada interno. La intervención ha sido principalmente educativa, explicándoles la importancia de las medidas de higiene para evitar nuevos contagios”, agregó la funcionaria.

La Secretaría de Salud intensificó la búsqueda activa de nuevos casos dentro del penal. Para eso, se implementaron protocolos de desinfección con hipoclorito y amoníaco ternario en pisos, paredes y áreas comunes.

Además, se recomendó el uso de tapabocas desechables para los internos, guardianes y demás personas que ingresan al penal. También se ha insistido en la necesidad de fortalecer el lavado de manos frecuente.

El hacinamiento sigue siendo el mayor desafío en la contención de enfermedades dentro del penal. Mientras la sobreocupación persista, el riesgo de brotes continuará latente, lo que pone en evidencia la necesidad de una intervención estructural en el sistema carcelario de Pereira.