Los hechos, aunque son casos en 2 lugares diferentes, pretendían ingresar estupefacientes a reclusos, uno camuflado en yogures y otro, en sus partes íntimas, para la venta al interior de los centros carcelarios.
El primer caso se trata de un hombre de 22 años, quien llamó la atención de las autoridades al llevar 2 yogures en las manos y la hora de destaparlos, encontraron varias dosis de marihuana, que serían entregadas a un recluso en el interior de la Estación de Policía de Aguadas.
El segundo caso, da cuenta de una joven de tan sólo 18 años, quien pretendía ingresar a la Cárcel Local de Pensilvania – Caldas, como una visitante, cuando al momento de hacer las respectivas requisas, le fueron encontradas 23 dosis de bazuco y 26 de marihuana al interior de sus partes íntimas.
Ambos sujetos, pretendían ingresar como visitantes y así como ellos, hay muchas otras personas que si logran pasar las barreras de seguridad y logrando la entrega de los estupefacientes o incluso teléfonos celulares y SIM, las cuales son posteriormente utilizadas con fines extorsivos.
Los alimentos, que llevan en su interior sustancias psicoactivas, en especial Marihuana, se conocen como “alimentos espaciales”, debido a los efectos alucinógenos de éstas sustancias.
