El último homicidio en Risaralda se presentó el pasado 3 de julio, ya casi se cumple un mes. Por esa razón, el gobernador Juan Diego Patiño Ochoa presentó un balance positivo de la situación de seguridad durante los primeros siete meses del año.
Las autoridades destacaron la disminución del 9% en homicidios en los municipios no metropolitanos y del 31% en el área metropolitana, atribuyendo estos logros a las estrategias de seguridad implementadas.
El secretario de Gobierno, Israel Londoño, aseguró que no hay campamentos de grupos armados ilegales en el departamento y que se han desplegado más de 200 uniformados para reforzar la seguridad en áreas rurales.

El comandante de la Policía del Departamento, coronel Héctor Daniel García Acevedo, informó que se mantiene un monitoreo constante en los municipios de Pueblo Rico y Mistrató, con un enfoque en la prevención de delitos y la seguridad de las comunidades.
El consejo concluyó con un llamado a los risaraldenses para tomar precauciones ante el aumento de los delitos cibernéticos y denunciar cualquier actividad sospechosa.
