Yonatan Naranjo, alias ‘Feo’, y Alexander Ramírez ‘El Flaco’, serían los presuntos asesinos de los cuatro hombres a los que hallaron en una fosa común, el pasado 21 de febrero, en la vereda El Yarumo de Santuario, Risaralda. Los capturaron este martes y ya inició el proceso judicial.
Una operación conjunta entre la Seccional de Investigación Criminal (SIJIN), Investigación Policial (SIPOL) e Inteligencia Criminal (DIJIN), permitió la captura de los dos hombres en la vereda El Silencio, del municipio de La Celia, donde presuntamente se escondían de las autoridades.

La coordinación de la Fiscalía fue determinante para hacer efectiva la orden de captura por los delitos de homicidio agravado tentado, tráfico de estupefacientes, porte ilegal de armas de fuego, amenazas a testigos, ocultamiento de cadáveres y alteración de la escena del crimen.
Los investigadores desplegaron un trabajo de más de un mes para interceptar llamadas e identificar a los presuntos responsables de esta masacre, la cual, estaría relacionada con la venta de estupefacientes en diferentes fincas cafeteras del municipio de Santuario.
QUÉ PASÓ
El pasado 21 de febrero, un ciudadano al que identificaron como H.A.V.M. sufrió una herida con arma de fuego. Cuando avisaron a la estación de la policía de La Marina, dijeron que el hombre se encontraba, lesionado, en una finca.
En su primera versión, dijo que se encontraba buscando unos suministros en el sector del Topasio, cuando una bala perdida le impactó a la altura del cuello. Sin embargo, a medida que avanzaban las horas, la víctima, de 38 años, cambió su versión en dos ocasiones más.

En su segundo relato contó que estaba robando plátanos cuando sintió el disparo y luego confesó que era consumidor de estupefacientes, que al momento de la lesión estaba entre la maleza, en un cambuche, cuando escuchó disparos y al salir vio a varios hombres a los que habían asesinado.
Además, señaló que los asesinos lo vieron y le hicieron cavar la fosa en la que iban a enterrar los cuerpos y luego le dispararon a él. La confesión sorprendió a los uniformados, pero fue lo que permitió ubicar a los cuatro hombres asesinados.
LAS VÍCTIMAS
Tres de los asesinados quedaron identificados durante las primeras 24 horas. Se llamaban Carlos Alberto Bernal, César Augusto Quiceno y Francisco Javier Uribe, quienes presuntamente tenían antecedentes por el delito de tráfico de drogas.
Tres días después y luego de intensos análisis, la dirección de Medicina Legal del departamento de Risaralda reveló el nombre del cuarto cadáver hallado en la vereda El Yarumo. Se trataba de Esverledy Mauricio Gonzáles Villada, quien tenía 32 años.

Tras estos hechos, el gobernador de Risaralda, Juan Diego Patiño, anunció una recompensa de $20 millones para las personas que suministraran información relevante y que sirviera para atrapar a los responsables del homicidio colectivo.
Este jueves en la mañana, las autoridades de Policía, Fiscalía y del departamento de Risaralda entregarán más detalles de este caso en una rueda de prensa que se celebrará en la sede de la Gobernación.
