Una dolorosa historia vive una pareja venezolana, que aún busca respuestas y justicia tras la repentina muerte de su bebé. Al parecer, todo ocurrió dentro de un hogar sustituto del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) en el barrio Ormaza de Cuba, Pereira.

El trágico suceso del pasado viernes 25 de agosto conmovió a la capital risaraldense. En hechos que aún no están muy claros, Jesús David Rojas Villarreal fue declarado sin vida con apenas 13 meses de nacido. Según, el menor se broncoaspiró mientras dormía en el mismo establecimiento encargado de su cuidado.
La familia está devastada. Busca respuestas, las mismas que hasta el momento “Bienestar Familiar no les ha brindado”, contó el papá del niño en una entrevista con Noticias360 Digital. “Cómo es posible que nos hayan quitado al niño para cuidarlo y de la noche a la mañana simplemente nos llaman para decir que murió”, dijo Wernerton Rojas Roa, de nacionalidad venezolana.
QUÉ PASÓ
Según la historia de la familia, para ellos la tragedia comenzó cuando el pequeño fue separado de sus padres “por razones de permiso de permanencia y por una condición médica de la mamá”. Lo que debió haber sido un proceso normal se convirtió en una pesadilla.
El bebé fue entregado al cuidado de Bienestar Familiar y posteriormente, según el padre, comenzaron las visitas regulares al bebé. Sin embargo, el destino les deparaba una amarga sorpresa, inimaginable.

La mañana del 25 de marzo, la madre biológica de Jesús David fue informada de que el niño estaba en el Hospital San Joaquín y que su salud se había deteriorado gravemente. Las versiones sobre lo que sucedió varían. Algunas afirmaban que el bebé fue encontrado sin vida tras una siesta y otras que llegó al hospital sin vida y en brazos de la cuidadora.
Jeremy Villarreal, la joven mamá de 21 años y también de nacionalidad venezolana, manifestó su profundo dolor e impotencia ante la pérdida de su hijo. “Él estaba sano. Tenía toda una vida por delante”, agregó. La falta de respuestas y de comunicación por parte de las autoridades involucradas han dejado a la familia en un estado de desconcierto.
¡JUSTICIA!
El papá del pequeño Jesús David hizo un llamado a la justicia colombiana para que escuche su caso y le ayude a encontrar respuestas y justicia para su hijo. Destaca la lucha de su familia, que se enfrenta a dificultades económicas y siente que no se les está brindando el apoyo necesario.
“A nosotros no nos han brindado ayuda psicológica, por ejemplo. El día que enterré a mi hijo lo hice solo y no estuvo ni siquiera un funcionario de bienestar familiar para decirnos que lo sentían, para darnos una respuesta o para acompañarnos al menos”, expresó Wernerton en medio de su dolor.

El trágico incidente abre el debate, una vez más, sobre la responsabilidad de Bienestar Familiar y la importancia de garantizar la seguridad de los niños en situaciones vulnerables. Mientras, la comunidad sigue conmovida por esta historia, donde aún no hay señales ni pistas que muestren, tras una semana del suceso, lo que realmente pasó con el pequeño.
DOLOR IRREPARABLE
A través de fotos, la madre de Jesús David se aferra al recuerdo de su hijo. Continúa buscando respuestas y apoyo en medio de la cruel pérdida o, al menos, que su historia se conozca para que ningún padre tenga que enfrentar una situación a la que calificó de “trágica e injusta”.
Jeremy Carolina cada día enfrenta la realidad de que su hijo, “un bebé lleno de vida y promesa”, ya no está a su lado. El luto que ella y su esposo experimentan es indescriptible y las lágrimas que derrama son un testimonio del amor y la conexión que compartían con el pequeño que partió tan prematuramente.
QUÉ DICEN LAS AUTORIDADES
Hasta el momento, el ICBF solo compartió un comunicado de prensa, en el que aseguró que todos los niños que estaban bajo el cuidado del hogar sustituto fueron enviados a otro establecimiento y que están realizando las investigaciones necesarias para esclarecer el caso, que además lo investiga la Procuraduría.
A medida que la investigación continúa y la comunidad exige respuestas, el recuerdo del pequeño que se fue demasiado pronto perdurará en los corazones de su familia, quienes lo conocieron y amaron. La búsqueda de justicia sigue siendo un faro de esperanza en medio de la tristeza y la confusión por esta tragedia.
