Su apariencia es la de un demente. Un criminal. Aún no se le comprueba nada, pero es el principal sospechoso de asesinar a Valeria Valencia Osorio. La joven tenía 18 años, al parecer era su exnovia y la citó hasta un sector comercial para propinarle 19 puñaladas en varias partes del cuerpo. La joven murió de la manera más espantosa que se pueda imaginar.
Todo su cuerpo estaba bañado en sangre. En redes sociales se difundieron videos de Valeria agonizante sobre el pasto en una de las salidas del Centro Comercial Río Cauca. Ahora, amigos y familiares de la víctima esperan que inicie el proceso judicial y que finalmente el asesino termine entre rejas.

Según, el presunto feminicida tuvo una corta relación con la víctima. Su cómplice sería el que mediante engaños citó a Valeria al parque donde sucedió el crimen. El agresor habría continuado utilizando la simcard de la víctima, lo cual condujo a los uniformados hasta el lugar exacto donde lo capturaron.
Al parecer Valeria no fue su única víctima, pues actualmente se investiga que relación tiene este hombre con dos feminicidios en Venezuela y Ecuador. Al sospechoso lo atraparon en la localidad de Ciudad Bolívar, en Bogotá. A Valeria la asesinaron la noche del pasado 23 de marzo, cerca al centro comercial Rio Cauca en Cali.
Ella salió de su casa en el barrio Cinta Belisario, porque había quedado de encontrarse con una amiga en la avenida Ciudad de Cali. Al parecer, la engañaron por medio de que hiciera el favor de cuidar a una pequeña que ella conocía, por tal razón no se negó e iba en busca de la menor.

La tía de Valeria sostiene que el atacante habría llamado a su sobrina al celular durante el trayecto y bajo engaños la convenció de ir al centro comercial, donde le propinó 19 puñaladas. La joven fue llevada a un centro médico, pero falleció debido a la gravedad de las heridas.
El crimen, en su momento, conmocionó a todo un país por la sevicia con la que actuó el agresor. En ese entonces, la tía también argumentó que su sobrina se habría alejado de su exnovio, debido a que se habían enterado de que el joven estaba huyendo, por el asesinato de la madre de sus hijos en Venezuela.
Supuestamente, los hechos se presentaron por celos, ella habría terminado la relación y desató la rabia de su presunto asesino, quien en diferentes oportunidades la buscó con insistencia para que regresarán.
Las autoridades pudieron establecer que los capturados, durante los fines de semana, se dedicaban a actividades informales en lugares públicos de la ciudad, disfrazándose de payasos o personajes de terror para tomarse fotografías con el público, también con el fin de evadir a las autoridades.
