La Fiscalía acusó a Francisco Garduño de ejercicio ilícito del servicio público y omisión de obligaciones. También se demostró que desde el año pasado el comisionado estaba al tanto de las malas condiciones del centro migratorio donde se produjo un incendio que se cobró la vida de 40 migrantes.
Según un informe, el recinto no contaba con protocolos de emergencia contra incendios y donde estaban las personas tampoco había ventilación. Las llaves de la celda donde estaban en encerradas las víctimas desaparecieron.
En respuesta, la defensa de Garduño argumentó que las acusaciones no tenían fundamento, ya que la obligación de su cliente era únicamente estar pendiente del funcionamiento de las estaciones migratorias.
A su vez, el juez reconoció que, pese a que esas afirmaciones son ciertas, el titular del INM tendría que haber evitado la muerte de los migrantes porque contaba con la información necesaria sobre las condiciones y el funcionamiento del centro.
Con estos argumentos, Garduño finalmente fue vinculado al caso por ser autor material y actuar de manera dolosa. Durante la audiencia también se establecieron cuatro meses para la investigación complementaria y se ratificó la medida cautelar de firma cada 15 días.
“El juicio no se termina, sigo en la condición de guardar silencio respecto al proceso. Seguiré trabajando en el Instituto Nacional de Migración mientras no se ordene lo contrario”, declaró Garduño a los periodistas.
TRAGEDIA
El pasado 27 de marzo, 40 migrantes fallecieron en un incendio dentro de un centro de detención del INM en Ciudad Juárez, en la frontera con EE.UU., lo que se convirtió en una de las peores tragedias migratorias en la historia de México.
La Fiscalía General de la República determinó el 12 de abril que procedería penalmente contra Garduño, y el funcionario del INM, Antonio ‘N’, quienes “incurrieron en presuntas conductas delictivas, al incumplir con sus obligaciones”.
