El Gobierno Nacional, a través del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), declaró oficialmente este sábado la presencia del fenómeno de El Niño en Colombia, después de un seguimiento constante de las temperaturas del océano Pacífico que ha revelado valores superiores a 0.5 °C durante cinco trimestres consecutivos. El anuncio conlleva a una serie de recomendaciones y medidas para prepararse ante los posibles efectos de este fenómeno climático.

El fenómeno de El Niño es un cambio en las dinámicas atmosféricas causado por el aumento de la temperatura del océano Pacífico. Aunque en Colombia esto suele estar asociado a la disminución de las lluvias, se han observado lluvias recientes en algunas regiones, principalmente en el Caribe y la región Andina, debido a la presencia de ciclones tropicales. Sin embargo, se espera que la época seca inicie en diciembre y pueda extenderse durante varios meses en 2024.
La ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Susana Muhamad, destacó la importancia de la preparación y la toma de medidas preventivas. El Gobierno Nacional ha asignado un presupuesto de 2,2 billones de pesos para atender emergencias relacionadas con El Niño, priorizando la atención en 176 municipios con mayor vulnerabilidad. Entre estos, 33 municipios presentan una alta susceptibilidad, 78 una moderada y 65 una baja.

Como parte de la estrategia de preparación, se anunció la campaña ‘El Niño no es un juego’, que tiene como objetivo mantener informada a la ciudadanía sobre los efectos del fenómeno y las medidas que deben tomar en sus territorios para enfrentarlo. La campaña busca promover la adaptación a los efectos, reducir riesgos para la salud, prevenir incendios forestales, proteger y racionalizar el uso del agua, conservar los recursos naturales y promover la resiliencia climática.
La recomendación a la ciudadanía es ahorrar agua, evitar el uso de fogatas que puedan generar incendios forestales, no arrojar colillas de cigarrillo encendidas en lugares al aire libre y reportar incendios a las autoridades competentes.
Las autoridades territoriales también deben fortalecer las redes de monitoreo hidrometeorológico y los Sistemas de Alerta Temprana en cuencas hidrográficas para prevenir amenazas y reducir el riesgo para la población.
El llamado es claro y la preparación y la prevención son fundamentales para enfrentar los posibles efectos de El Niño en Colombia.
