El presupuesto departamental para 2027 está aforado en $1 billón 141.000 millones, pero persisten las necesidades económicas.
La Gobernación de Risaralda proyecta ingresos corrientes de libre destinación por cerca de $255.000 millones para 2027, unos $29.000 millones menos que la estimación de $284.000 millones para 2026. La reducción genera preocupación en la Asamblea Departamental por la capacidad financiera del territorio para impulsar la reconstrucción tras el terremoto del 10 de agosto.
El diputado Carlos Andrés Gil advirtió que el departamento enfrenta un panorama fiscal complejo en el último año del actual periodo de gobierno. Según explicó, estos recursos provienen de fuentes como los impuestos vehiculares y los ingresos asociados al monopolio de licores y cervezas, y constituyen una bolsa que la administración puede destinar a inversión según las reglas presupuestales.
“Un incremento apenas de 0,67 % frente a este escenario triste de los 284.000 en un momento post terremoto. El departamento de Risaralda me preocupa que no le veo los recursos suficientes para soñarse la recuperación post terremoto desde el territorio”, afirmó Gil durante la discusión presupuestal en la Asamblea.
El corporado también señaló que la Secretaría de Hacienda estima un déficit cercano a los $52.000 millones para 2026. Ante ese panorama, pidió mayor participación del Gobierno Nacional mediante transferencias directas, además de los recursos que puedan llegar a través del Fondo Milagro, destinado a apoyar a los territorios afectados por la emergencia.
Sin embargo, Gil sostuvo que la recuperación no dependerá exclusivamente de las apropiaciones públicas. A su juicio, reactivar los negocios, recuperar el consumo y facilitar el acceso a financiación serán factores determinantes para mejorar el recaudo y ampliar la capacidad de inversión del departamento.
Hacia dónde vamos
“El Departamento de Risaralda no se va a reconstruir a punta de recursos públicos, eso está claro. Son muchos billones. Siempre he insistido yo en la tesis de que Risaralda y todos los departamentos se van a reconstruir es sobre la base de la dinámica económica, de que el tejido empresarial se reactive rápidamente”, manifestó el diputado.
Entre las medidas que propuso están los subsidios a la nómina, los créditos blandos mediante entidades como Bancóldex y Findeter, y el impulso a las compras en establecimientos comerciales y tiendas locales. También planteó fortalecer los mecanismos de recaudo de la Secretaría de Hacienda para mejorar los ingresos departamentales.
El proyecto de presupuesto para 2027, aforado en aproximadamente $1 billón 141.000 millones, continúa bajo discusión en la Asamblea. El desafío será definir cómo distribuir los recursos disponibles entre las obligaciones habituales del departamento y las necesidades de recuperación que dejó el terremoto.
