Según las autoridades, la conexión vial ya genera dificultades de movilidad y cobra vidas, al mismo ritmo que aumentan la actividad económica.
El corredor Cerritos-La Virginia enfrenta un grave problema por la expansión industrial que se proyecta en este sector. El alcalde Juan Carlos Botero pidió al Gobierno Nacional incluir la ampliación vial dentro de sus proyectos prioritarios y advirtió sobre las consecuencias que actualmente afrontan quienes transitan por esta conexión.
La preocupación tiene que ver con el aumento de actividades productivas alrededor de este eje, donde se encuentran compañías como Magnetrón, Superalimentos e Ingenio Risaralda, además de la Zona Franca y otros proyectos que buscan instalarse en el territorio.
Para Botero, el desarrollo empresarial también exige mejorar las condiciones de desplazamiento entre ambos municipios, especialmente por el flujo de vehículos que soporta actualmente esta ruta.
El mandatario local sostuvo que las características actuales del corredor han generado dificultades para quienes utilizan diariamente esta conexión.
“Necesitamos una doble calzada que nos garantice movilidad y que no haya más accidentes, porque hoy lo estamos pagando los risaraldenses esos muertos y la dificultad que hoy tiene Cerritos-La Virginia”, afirmó.
Una vía estratégica
La administración municipal busca que la intervención quede contemplada dentro de las decisiones nacionales relacionadas con infraestructura y desarrollo regional.
La intención es que la carretera acompañe el proceso económico que comienza a tomar mayor fuerza en esta zona del departamento.
Botero también planteó la necesidad de que el presidente Abelardo de la Espriella visite La Virginia para conocer directamente las afectaciones ocasionadas por el terremoto del pasado 10 de agosto y las necesidades que enfrenta la población.
El municipio es el tercero más afectado por el movimiento telúrico en el departamento. Cerca de 3.000 personas y unas 1.700 familias resultaron impactadas.
Entre las solicitudes formuladas al Gobierno Nacional aparece además la reapertura del Registro Único de Damnificados (RUD). Según Botero, aunque funcionarios locales trabajaron durante fines de semana y días festivos para atender a la población, algunas personas quedaron por fuera del proceso.
