La ministra de Salud confirmó la nueva partida durante el debate del presupuesto nacional y explicó por qué debió gestionarse nuevamente.
El proyecto que busca convertir a Risaralda en un referente de atención médica de alta complejidad tendrá un nuevo impulso presupuestal en 2027. La partida permitirá mantener la ejecución de una obra concebida para ampliar la capacidad de servicios especializados en el Eje Cafetero y atender también pacientes de departamentos vecinos.
La confirmación llegó durante la sesión de las comisiones económicas conjuntas del Congreso, donde se discutió el Presupuesto General de la Nación para la próxima vigencia. Allí, la ministra de Salud, Ana María Vesga, se refirió directamente al proyecto que adelanta la Gobernación de Risaralda.
“Sobre el proyecto del Hospital Regional de Alta Complejidad de Risaralda, sí se destinaron 100 mil millones de pesos”, afirmó la funcionaria al explicar la asignación contemplada para 2027.
La ministra también señaló que las vigencias futuras que habían sido destinadas inicialmente para la iniciativa expiraron en 2023, por lo que fue necesario gestionar una nueva asignación dentro del presupuesto nacional para garantizar la continuidad financiera de la obra.
Recursos para avanzar
Con la nueva partida, el proyecto contará con recursos nacionales durante la próxima vigencia fiscal mientras continúan las obras correspondientes a sus diferentes etapas.
La iniciativa representa una de las principales apuestas de infraestructura sanitaria del departamento.
El gerente del Proyecto HRAC, Julián Herrera López, destacó la decisión adoptada durante la discusión presupuestal y aseguró que permite darle continuidad al proceso constructivo.
“Con esta partida presupuestal destinada para el año 2027, se aseguran nuevos recursos para continuar con la construcción del proyecto de infraestructura de salud más importante del centro occidente del país”, sostuvo Herrera.
Las obras avanzan actualmente en las fases 1 y 2, mientras la Gobernación de Risaralda mantiene las gestiones relacionadas con la financiación y ejecución de la infraestructura.
La nueva apropiación nacional se convierte así en un componente adicional dentro del esquema financiero de una obra cuya construcción se desarrolla por etapas.
La asignación anunciada por el Gobierno Nacional deberá quedar incorporada en el presupuesto correspondiente a la vigencia 2027, mientras el proyecto continúa su ejecución en Risaralda.
