Reportan 47.000 hogares afectados, 190.000 toneladas de escombros retiradas y miles de viviendas que requieren intervención.
Más de un mes después del terremoto, Pereira segura que 24.000 familias que tuvieron que abandonar sus viviendas, mientras la ciudad avanza entre demoliciones, retiro de escombros y búsqueda de recursos para la reconstrucción.
El alcalde Mauricio Salazar entregó las cifras durante una rueda de prensa y advirtió que la recuperación no será inmediata. “Reconstruir la ciudad nos va a tardar años, no lo vamos a lograr en menos de varios años”, afirmó.
En Pereira, según el mandatario, 47.000 familias resultaron afectadas, una cifra que representa a más de 110.000 personas. La dimensión de la emergencia llevó a la Alcaldía a plantear una estrategia que combina atención humanitaria, vivienda, empleo y reactivación económica.
Salazar insistió en que todavía es demasiado pronto para considerar superada la emergencia. “Nadie puede pretender que a un poco más de un mes del terremoto ya tengamos todo solucionado”, sostuvo.
Uno de los frentes que continúa abierto es el retiro de los materiales generados por los colapsos y daños estructurales.
La Alcaldía reportó aproximadamente 190.000 toneladas de escombros recogidas en Pereira. Las demoliciones también continúan, mientras las autoridades priorizan las estructuras que representan mayor riesgo.
El retiro de los materiales es apenas una de las primeras etapas. Después deben definirse las intervenciones necesarias para cada inmueble y, en los casos más graves, avanzar hacia una nueva construcción.
Las intervenciones
Entre los inmuebles afectados aparecen aproximadamente 4.000 viviendas cuyo principal problema está relacionado con los techos.
De ese grupo, cerca de 1.800 ya habían avanzado en el proceso de intervención, según las cifras entregadas por Salazar.
El problema habitacional, sin embargo, tiene otra dimensión para quienes no pueden regresar a sus casas. La Alcaldía estima que cerca de 24.000 hogares tuvieron que abandonar sus viviendas y muchos permanecen a la espera de una solución.
Sobre los subsidios de arrendamiento, Salazar explicó que la responsabilidad financiera corresponde al Gobierno Nacional, mientras las autoridades territoriales participan en la identificación y atención de los damnificados.
Se necesita dinero
El alcalde fue directo al explicar cuál considera que es el principal obstáculo para avanzar con la recuperación. “Esto se resuelve con dinero”, afirmó.
La Alcaldía puede financiar programas de atención y recuperación, pero la reconstrucción de viviendas e infraestructura a gran escala supera la capacidad financiera del municipio.
En ese escenario, el alcalde señaló que el Gobierno Nacional tendrá que asumir una parte fundamental de la financiación.
También se refirió al Fondo Milagro y explicó que, al momento, los recursos todavía no son transferidos a la administración municipal, aunque el proceso continúa entre trámites de la administración pública.
Comerciantes afectados
El terremoto también golpeó a quienes tenían sus negocios en las zonas afectadas.
La Alcaldía anunció un apoyo de $5 millones para 1.400 comerciantes, una inversión aproximada de $7.000 millones.
A esto se suma una línea de crédito de hasta $40 millones a través de Comfamiliar, con los intereses del primer año asumidos por el municipio.
Para unos 200 comerciantes cuyos establecimientos colapsaron, la administración también planteó la estrategia “Cielo Abierto”, con la que busca mantener activa la actividad comercial mientras se recuperan los locales.
Cuatro años para reconstruir Pereira
Con las cifras sobre viviendas, escombros y actividad económica, Salazar puso nuevamente sobre la mesa la duración del proceso.
El mandatario calculó que la reconstrucción de Pereira tardará como mínimo cuatro años.
La estimación incluye la recuperación de viviendas, infraestructura, zonas comerciales y espacios afectados por el terremoto.
El alcalde recordó además que Pereira ya tiene una experiencia previa de reconstrucción y que la magnitud del nuevo desastre obliga a pensar en un proceso de varios años.
“No lo vamos a lograr en menos de varios años”, insistió.
Más de un mes después del terremoto, Pereira dejó atrás la fase inicial de respuesta y entró en un proceso mucho más complejo.
Las autoridades todavía deben atender a quienes no pueden regresar a sus viviendas, terminar las evaluaciones estructurales, retirar escombros y conseguir recursos para las obras de reconstrucción.
