Hay más casas con órdenes de desalojo ante el riesgo de nuevos colapsos por las condiciones que dejó la emergencia.
Una vivienda ubicada en el casco urbano colapsó la noche de este lunes por las fuertes lluvias que azotaron la región desde el domingo. Sus ocupantes habían recibido una orden de desalojo, pero permanecieron en el inmueble hasta antes de que la estructura cediera.
La emergencia ocurrió en medio de las labores de evaluación de los daños ocasionados por el terremoto. De acuerdo con el reporte entregado desde el municipio, cerca de 150 viviendas quedaron completamente destruidas, mientras otras 600 presentan diferentes niveles de afectación.
La mayor parte de las casas que resultaron destruidas se encuentra en la zona rural de Belén de Umbría. La situación mantiene en alerta a las autoridades, especialmente por las precipitaciones que aún afectan terrenos y estructuras que ya presentaban daños.
El caso registrado este lunes generó preocupación entre las autoridades porque la vivienda ya tenía una orden de desalojo. Los ocupantes habían decidido permanecer en el inmueble y tenían previsto salir durante este martes.
Sin embargo, las fuertes lluvias aceleraron el deterioro de la estructura y terminaron por provocar su colapso durante la noche. “Los habitantes lograron salir antes de que la casa se viniera abajo”, dijo una fuente de la administración municipal.
Las autoridades siguen con la revisión de otros inmuebles que presentan daños y han emitido órdenes de desalojo en los casos donde existe riesgo para sus ocupantes.
“La combinación de los daños provocados por el terremoto y las lluvias aumenta la vulnerabilidad de las viviendas afectadas”. Por ello, las autoridades insisten en acatar las recomendaciones de evacuación, cuando los organismos técnicos determinen que permanecer en un inmueble representa peligro.
