Asmet Salud EPS completa más de tres meses sin girar recursos a hospitales de Santa Rosa, Quinchía, San Jorge y HOMERIS.
La deuda acumulada supera los $400.000 millones, una cifra que, según la directora ejecutiva de la Asociación de Hospitales de Risaralda, Olga Lucía Zuluaga, compromete la continuidad de los servicios. “Esto realmente ya tiene en colapso a la red pública del departamento”, advirtió.
Desde el primero de julio, varios servicios ambulatorios dejarán de prestarse en la red pública departamental porque los hospitales aseguran que ya no cuentan con recursos para adquirir insumos, pagar proveedores ni sostener parte del personal especializado.
La crisis financiera de los hospitales públicos llegó a un punto crítico. Tras una reunión entre los gerentes de las Empresas Sociales del Estado y la Secretaría de Salud Departamental, las autoridades concluyeron que la red enfrenta un escenario de colapso por el incumplimiento en los pagos de varias EPS.
Uno de los casos más preocupantes corresponde a Asmet Salud EPS. La directiva explicó que la entidad intervenida por el Gobierno Nacional completa más de tres meses sin realizar giros a varios prestadores de baja complejidad y también mantiene obligaciones con el Hospital Universitario San Jorge y el Hospital Mental Universitario de Risaralda.
Zuluaga aseguró que la Nueva EPS tampoco está realizando los giros completos, mientras que Coosalud y Pijao Salud han efectuado pagos insuficientes para garantizar la operación normal de las instituciones públicas.
Servicios comienzan a suspenderse
Las primeras consecuencias ya se sienten en el Hospital Universitario San Jorge. Según la vocera, la institución ha comenzado a cerrar algunos servicios porque no dispone de recursos para adquirir materiales de osteosíntesis y otros insumos indispensables.
“Los proveedores que son los que vienen apalancando precisamente a las instituciones ya también están diciendo: ‘No podemos más'”, afirmó Olga Lucía Zuluaga, al explicar que la falta de pagos también afecta la cadena de abastecimiento de medicamentos, dispositivos médicos y otros elementos.
La crisis también golpea al talento humano en salud. La directora señaló que el Hospital San Jorge ya tuvo que prescindir de algunos especialistas, una decisión que afecta la capacidad de respuesta de la institución y aumenta el riesgo de interrupción de otros procedimientos.
El Gobierno Departamental notificará a las EPS para que definan dónde serán atendidos los usuarios que ya no podrán recibir algunos servicios en la red pública de Risaralda. “A partir de julio no habrá servicios ambulatorios ni que puedan ser derivados “, advirtió Zuluaga.
