Aseguró que Risaralda tiene 10.000 pacientes crónicos sin acceso completo a tratamientos y alertó por retrasos en la entrega.
El diputado risaraldense Javier Darío Marulanda cuestionó la circular 017 emitida este miércoles por el Ministerio de Salud, que ordena a las EPS garantizar la entrega de medicamentos pendientes en un plazo máximo de 48 horas, al considerar que la medida no ataca la raíz de la crisis.
Para el corporado, la disposición es insuficiente frente al desfinanciamiento del sistema y se limita a una instrucción administrativa sin capacidad real de resolver el problema. “Eso no son sino pañitos de agua tibia y saludos a la bandera”, dijo.
En declaraciones a 360 Noticias, advirtió que la crisis de suministro de medicamentos en Risaralda continúa agravándose y que miles de pacientes enfrentan dificultades para acceder a tratamientos esenciales.
Marulanda sostuvo que la orden ministerial, aunque representa una señal de voluntad institucional, no tiene efectos prácticos si no está acompañada de medidas financieras que permitan saldar las deudas acumuladas con operadores farmacéuticos.
“La circular obliga a las EPS, pero no obliga al distribuidor farmacéutico. Si no le han pagado y está quebrado, no tiene cómo responder”, señaló.
El diputado insistió en que el problema es estructural y está ligado a la insuficiencia de los recursos destinados al sistema de salud, especialmente a través de la Unidad de Pago por Capitación (UPC), mecanismo que financia gran parte de la atención.
Diez mil pacientes
Uno de los datos más preocupantes expuestos por el diputado, según sus estimaciones, Risaralda tendría cerca de 10.000 pacientes con enfermedades crónicas que no reciben sus medicamentos de manera completa y oportuna.
“Hoy tenemos alrededor de unos 10.000 pacientes con enfermedades crónicas que no están recibiendo a tiempo y completo los medicamentos”, aseguró.
El diputado explicó que se trata principalmente de personas diagnosticadas con hipertensión arterial, diabetes, enfermedad renal, patologías pulmonares y enfermedades neurodegenerativas, cuya estabilidad depende del acceso permanente a tratamientos.
Advirtió, que la falta de suministro genera un efecto en cadena que podría incrementar la presión sobre los servicios hospitalarios. “Es una bomba de tiempo. Estos pacientes terminarán llegando a urgencias por complicaciones que pudieron evitarse”, afirmó.
Riesgo de colapso
Marulanda fue más allá y lanzó una advertencia sobre la capacidad de respuesta del sistema regional de salud. Aseguró que, si no se toman decisiones inmediatas por parte del Gobierno Nacional y las autoridades territoriales, Pereira y Risaralda podrían enfrentar un colapso en la prestación del servicio.
“Vamos a entrar en un colapso en menos de dos o tres meses también en la ciudad de Pereira y en el departamento de Risaralda”, manifestó. El corporado atribuyó ese panorama a la falta de liquidez que enfrentan EPS, clínicas, hospitales y operadores farmacéuticos.
Según explicó, cuando los recursos son limitados, las Entidades Promotoras de Salud priorizan el pago de obligaciones urgentes, como servicios hospitalarios o fallos judiciales, mientras la entrega de medicamentos queda relegada.
“Los operadores farmacéuticos ya no aguantan más. No tienen capacidad para seguir entregando sin que les paguen”, indicó.
Niños y adultos mayores
El diputado también alertó sobre las consecuencias que la crisis está teniendo en poblaciones especialmente vulnerables.
Aseguró que cada vez son más frecuentes las denuncias relacionadas con menores de edad y adultos mayores que no logran acceder a procedimientos diagnósticos o tratamientos prioritarios.
Recordó el caso reciente de una niña con una condición cardíaca que, según relató, llevaría cerca de un año esperando un examen médico especializado.
“Los niños, los adultos mayores y las personas en condición de discapacidad deberían tener atención prioritaria, pero eso no se está cumpliendo”, afirmó.
Marulanda incluso lanzó una de sus afirmaciones más alarmantes al referirse a la situación en zonas apartadas. “En nuestras veredas se nos mueren en silencio niños y adultos mayores por falta de entrega oportuna de medicamentos y procedimientos”.
El llamado al Gobierno
Frente a este panorama, el diputado pidió al Gobierno Nacional declarar una emergencia que permita destinar recursos extraordinarios para atender la crisis.
A su juicio, la solución pasa por un plan de choque financiero que permita ponerse al día con las obligaciones acumuladas y restablecer la capacidad operativa de toda la red.
“Lo que se necesita es una apuesta urgente, recursos grandes y decisiones de fondo para pagar rápidamente lo que se debe”, concluyó.
