Autoridades destruyeron maquinaria por más de 160 millones e intervinieron diez socavones usados para extracción ilegal de oro.
La operación se ejecutó en zona rural. Carder, Policía y Ejército llegaron hasta los campamentos mineros ilegales y desmantelaron estructuras que financiaban economías criminales, en un corredor clave entre Risaralda, Antioquia y Chocó.
En la vereda Río Arriba, en zona rural de Mistrató, la presencia de la Fuerza Pública lo cambió todo. El resultado es de varias capturas, maquinaria destruida y un fuerte impacto económico a las estructuras que operan en la zona.
La intervención hizo parte de la Operación Lanza de Occidente, una estrategia enfocada en proteger los recursos naturales y debilitar las finanzas de grupos ilegales.
En medio de la operación, las autoridades capturaron a cinco personas señaladas de participar en delitos como daño a los recursos naturales, ecocidio y explotación ilícita de yacimientos mineros.
Dragas destruidas
El corazón del operativo estuvo en la infraestructura ilegal. Tres dragas tipo embarcación, utilizadas para separar material aurífero, fueron destruidas en el lugar, junto con tres motobombas industriales.
Las autoridades estimaron que la maquinaria destruida supera los 160 millones de pesos, recursos que, según las investigaciones, sostenían la operación de estas estructuras ilegales.
Asimismo, los uniformados intervinieron diez minas tipo socavón, utilizadas para la extracción subterránea de oro. Estos túneles, abiertos sin ningún tipo de control técnico o ambiental, evidencian el alcance de la actividad ilegal en la región.
En el terreno, los rastros eran claros. Áreas removidas, sedimentos alterados y fuentes hídricas impactadas daban cuenta del daño acumulado en un ecosistema estratégico.
Más allá de las capturas, el objetivo era financiero. Las autoridades calcularon que se afectó en más de 360 millones de pesos las economías ilegales que operan en este corredor, utilizado para conectar entre Risaralda, Antioquia y Chocó.
