En un operativo conjunto liderado por la Dirección de Inteligencia Policial (DIPOL), la Policía Nacional de Colombia, en coordinación con las Fuerzas Militares y la Fiscalía General de la Nación, logró liberar al departamento de Arauca de la influencia de dos cabecillas del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Los jefes guerrilleros, conocidos con los alias ‘Danner’ y ‘Méndez’ o ‘Piscingo’, eran respectivamente el cabecilla principal y el segundo al mando de la Comisión ‘Rafael Villamizar’ del Frente ’Domingo Laín Sáenz’. Ambos delincuentes tenían una orden de captura vigente emitida por la Fiscalía Primera Especializada de Arauca, por los delitos de rebelión y actos de terrorismo.
Alias ‘Danner’ llevaba 30 años en las filas del ELN y era designado por alias ‘Raúl’ o ‘Nacho’, el cabecilla principal del Frente de Guerra Oriental de este Grupo Armado Organizado al Margen de la Ley, como responsable de la estructura armada con influencia en el municipio de Fortul (Arauca). Su rol incluía la dinamización de las rutas del narcotráfico, así como liderar actividades de extorsión y secuestro.
Junto con ‘Méndez’ o ‘Piscingo’, ambos líderes guerrilleros llevaron a cabo un paro armado en Arauca entre el 13 y el 17 de febrero de 2020, realizando acciones terroristas contra personal de las estaciones de policía de Saravena y Fortul, además de instalar artefactos explosivos en vías públicas.

El ministro de Defensa Nacional, Iván Velásquez Gómez, destacó que la operación tuvo lugar en la vereda San José Obrero, en el municipio de Fortul, como parte de la estrategia institucional contra la criminalidad. Por su parte, el director general de la Policía Nacional, mayor general William Salamanca, informó que durante el operativo también se incautó material de guerra e intendencia, incluyendo armas de fuego, celulares, material doctrinario perteneciente al grupo armado y hasta cédulas de ciudadanía venezolanas, lo que hace presumir que se escondían en territorio del país vecino cuando se veían amenazados por la presencia policial.
Los dos capturados recibían instrucciones directas de los máximos comandantes de la Dirección Nacional y el Comando Central del Eln, y eran responsables de llevar a cabo acciones armadas de impacto contra la población civil, la infraestructura estratégica y las fuerzas públicas en Arauca.

La captura de estos dos cabecillas del ELN representa un contundente golpe a esta organización guerrillera, que ha sembrado el terror y la violencia en la región. Gracias a la labor de inteligencia y la coordinación entre las instituciones de seguridad del país, se logró desmantelar una estructura delictiva que estaba afectando la tranquilidad y la convivencia en Arauca.
El trabajo conjunto de la Policía Nacional, las Fuerzas Militares y la Fiscalía General de la Nación demuestra el compromiso del Gobierno colombiano en la lucha contra los grupos armados ilegales y en la construcción de un país seguro para todos los ciudadanos. Esta operación es un claro mensaje de que no habrá impunidad para quienes perturben la paz y pongan en riesgo la vida de los colombianos.
Las autoridades continúan trabajando para desarticular completamente las estructuras delictivas del ELN y garantizar la seguridad de la población en Arauca y en todo el territorio nacional. La captura de estos dos cabecillas es un avance significativo en este objetivo y demuestra que no hay lugar seguro para los criminales que atentan contra la paz y la estabilidad de Colombia.
Los habitantes de Arauca y de todo el país celebran esta importante victoria en la lucha contra el terrorismo y esperan que este golpe a la estructura del ELN sea un paso hacia la construcción de un futuro en paz y prosperidad. La Policía Nacional y las demás instituciones de seguridad seguirán trabajando incansablemente para garantizar la seguridad y la tranquilidad de todos los colombianos.
