Siete nuevos congresistas desde julio. Representantes y senadores traerán pluralidad política y renovación electoral.
El departamento de Risaralda tendrá una representación completamente nueva en el Congreso de la República para el periodo 2026-2030. Ninguno de los legisladores del periodo anterior logró mantenerse y, tras las elecciones legislativas, cuatro representantes a la Cámara y tres senadores asumirán sus curules en julio, cuando se instale el nuevo Congreso.
Las elecciones legislativas de este domingo 8 de marzo dejaron un hecho poco frecuente en la política regional: la renovación absoluta de la bancada risaraldense. Siete congresistas con trayectorias políticas distintas y provenientes de cinco fuerzas políticas diferentes.
La nueva representación incluye dirigentes de derecha, centro e izquierda, lo que configura una delegación plural pero también fragmentada. El nuevo panorama trae cambios en el comportamiento electoral del departamento, que en los últimos años mostró mayor dispersión del voto y menor concentración en estructuras políticas tradicionales.
Cuatro representantes
En la Cámara de Representantes, Risaralda mantuvo sus cuatro curules, pero ahora estarán ocupadas por nuevos liderazgos regionales. La más votada es Franyela Bermúdez, candidata del Partido de la U, quien obtuvo 27.407 votos.
Administradora pública y exfuncionaria de la empresa Aguas y Aguas de Pereira, su campaña contó con respaldo de sectores políticos locales y estructuras electorales del partido.
Muy cerca se ubicó Durguez Espinosa Martínez, del Centro Democrático, con 26.760 votos. Artista plástico, especialista en markenting político y exdiputado de la Asamblea de Risaralda, llega al Congreso tras varios periodos en la política regional que lo ubicaron como uno de los mejores diputados del departamento.
La tercera votación correspondió a Fernando Arias Cardona, candidato del Pacto Histórico. Aunque no se conoce su votación individual, logró la curul gracias a la fuerza de la lista de esa coalición, que superó los 73.900 votos en el departamento.
La cuarta curul fue para Fredy Arias Herrera, del Partido Liberal, quien obtuvo 21.155 votos. Abogado y dirigente del liberalismo regional, su elección confirma que esta colectividad mantiene una base electoral sólida en Risaralda.
Tres senadores con origen en el departamento
En el Senado también habrá presencia de dirigentes vinculados políticamente a Risaralda. Una de las curules la obtuvo María Eugenia Londoño, del Pacto Histórico. Docente y dirigente sindical, ha sido presidenta del Sindicato de Educadores de Risaralda y directiva nacional de Fecode.
También llegará al Senado María Irma Noreña Londoño, contadora pública y exgerente de Aguas y Aguas de Pereira. Su candidatura, respaldada por sectores del Partido de la U y Cambio Radical, logró cerca de 89.000 votos en el país.
El tercer senador con origen en el departamento será Luis Carlos Rúa Sánchez, de la Alianza Verde. Ingeniero industrial y activista anticorrupción, obtuvo más de 120.000 votos, impulsado por su trabajo ciudadano y denuncias de obras inconclusas o presuntos casos de corrupción.
Cuántos votos costó una curul
En el caso de la Cámara de Representantes, la elección se define mediante el sistema de cifra repartidora, que asigna curules según la votación total de cada partido o coalición.
Con base en la votación registrada en el departamento, los analistas estiman que una curul en la Cámara por Risaralda costó entre 20.000 y 30.000 votos, lo que explica la estrecha competencia entre los candidatos.
La diferencia entre el segundo y el cuarto representante electo fue de poco más de 5.000 votos, lo que evidencia un escenario electoral bastante equilibrado.
Un mapa político diverso
La nueva representación del departamento en el Congreso quedó distribuida entre varias corrientes ideológicas. En primer lugar la derecha representada por el Centro Democrático, las toldas tradicionales como Liberal y Partido de la U, sectores alternativos como Alianza Verde y la izquierda del Pacto Histórico.
Esta diversidad política podría enriquecer el debate legislativo, pero también plantea retos para lograr coordinación entre los congresistas del departamento.
El principal reto de la nueva bancada será consolidar una agenda común para gestionar proyectos estratégicos ante el Gobierno Nacional.
Entre los temas prioritarios aparecen: Infraestructura vial y conectividad regional, fortalecimiento del turismo, inversión en el campo y seguridad urbana y rural.
Históricamente, los departamentos con mayor influencia en el Congreso han sido aquellos cuyos congresistas actúan como bloque regional, independientemente de su partido político.
Para Risaralda, la capacidad de sus nuevos legisladores para coordinarse será determinante para que esta renovación política se traduzca en resultados concretos para el departamento.
