Revelan detalles forenses del homicidio de Angie Paola y María Camila

In Judicial
febrero 17, 2026

Investigadores apuntan a la posible participación de varios atacantes, mientras buscan esclarecer el móvil.

Una fuente oficial indicó que una de las víctimas murió por asfixia y la otra por una herida de arma blanca. La investigación apunta a la posible participación de más de tres personas. Ahora, las autoridades buscan la respuesta del por qué las asesinaron.

La investigación por el doble homicidio de Angie Paola Giraldo Castaño y María Camila Salazar Cano avanza con nuevos elementos forenses que podrían redefinir la ruta judicial del caso que conmocionó a todo Cartago.

De acuerdo con una fuente oficial consultada por 360 Noticias, una de las jóvenes murió por asfixia mecánica y la otra por heridas con arma blanca.

A las víctimas, de 26 y 27 años, las reportaron como desaparecidas el pasado 2 de febrero hacia las 10:00 de la noche, aunque la denuncia formal ante Fiscalía se presentó al día siguiente.

El 8 de febrero, tras información ciudadana, las autoridades hallaron dos cuerpos enterrados cerca de un jarillón, en Cartago, que activó protocolos judiciales liderados por la Fiscalía General de la Nación y el CTI.

La descripción de familiares y allegados coincide en que ambas eran jóvenes, trabajadoras y responsables. Angie Paola laboraba en un restaurante de la cadena KFC en Cartago, mientras María Camila lo hacía en un establecimiento comercial del municipio.

No existían denuncias por amenazas ni conflictos conocidos, un elemento que hoy orienta la investigación hacia el móvil del crimen.

Hipótesis abiertas

El domingo de la desaparición, las dos estaban de descanso laboral. Familiares indicaron que salieron en motocicleta para llevar medicamentos a la madre de una de ellas, hospitalizada en una clínica.

La fuente oficial también dijo que una de las jóvenes habría sido torturada mientras posiblemente obligaron a la otra a presenciar el hecho, versión que forma parte de las líneas investigativas.

En medio de versiones que circulan en redes sociales, funcionarios que trabajan en la investigación aseguran que no se trata de un patrón serial ni de una estructura dedicada a atacar mujeres.

También trascendió que, ambas jóvenes consumían marihuana de manera recreativa y pertenecían a la comunidad LGBTIQ+, dato que los investigadores analizan únicamente en la medida en que pueda aportar contexto, sin que hasta ahora exista evidencia que vincule estos aspectos con el crimen.