Transportadores advierten crisis por alzas de costos en las carreteras

In Eje Cafetero
enero 16, 2026

El gremio del eje cafetero dice que opera a pérdida. Cuestionan las promesas oficiales y pide intervención inmediata.

La inconformidad del sector no se concentra en un anuncio puntual del Gobierno, sino en la ausencia de decisiones concretas frente a una estructura de costos que, según los transportadores, hace inviable seguir operando en carretera.

Carlos Tangarife, presidente de la Asociación de Transportadores de Carga del Eje Cafetero, advirtió que el incremento simultáneo de combustibles, peajes e insumos básicos ha puesto al sector en una situación crítica.

Aseguran que los costos operativos crecieron sin que exista un ajuste equivalente en el Sistema Integrado de Control y Vigilancia de Transporte Automotor de Carga (SICE-TAC), mecanismo que define los fletes de referencia en el país.

A juicio del vocero, llantas, repuestos, alojamiento y mantenimiento se han encarecido de forma sostenida, mientras el volumen de carga disminuyó tras el cierre de la temporada alta de diciembre. El resultado, dicen, es una operación a pérdida, con fletes cada vez más bajos.

Promesas sin efecto en la operación diaria

Aunque el presidente Gustavo Petro anunció recientemente que bajará el precio del combustible y la eliminación de algunos peajes, los transportadores sostienen que esas medidas no se reflejan en la realidad del sector.

“En corredores estratégicos del Eje Cafetero, aseguran, los peajes entraron en vigencia y los gastos continúan aumentando de manera paulatina”, señaló Tangarife.

Para el gremio, el problema central es que no existe una actualización efectiva del SICE-TAC, lo que permite que empresas con mayor poder económico impongan tarifas por debajo de los costos reales.

Además, afirman que el sistema, lejos de proteger al pequeño transportador, ha sido “manoseado” y dilatado sin resultados tangibles.

En ese escenario, los líderes del sector hicieron un llamado directo al Gobierno Nacional y al Ministerio de Transporte para que defina una política clara y verificable, que permita estabilizar la actividad y evitar una mayor descapitalización de los propietarios de vehículos.

La protesta, una opción que empieza a tomar fuerza

Aunque por ahora no existe una convocatoria formal a paro, algunas agremiaciones reconocen que la inmovilización de vehículos comienza a discutirse como mecanismo de presión. Sin embargo, señalan que no es la salida que desean y que esperan una respuesta institucional antes de acudir a vías de hecho.

“Nosotros no queremos hacerle un paro a este Gobierno. Queremos trabajar, pero con tarifas justas, porque los costos actuales nos tienen trabajando a pérdida”, agregó el líder de la agremiación.

Los transportadores insisten en que su única exigencia es la actualización inmediata y técnica del SICE-TAC, ajustada a los costos reales de operación. Sostienen que, con ese cambio, el sector podría recuperar estabilidad sin necesidad de bloqueos ni protestas.

“Somos un gremio pacífico, pero cuando las soluciones no llegan y las pérdidas se acumulan, la presión aumenta”. Señalaron que, de no haber una respuesta pronta, advierten que la crisis podría escalar a un paro indefinido, con impacto directo en el abastecimiento y la economía regional.