La operación permitió incautar elementos tecnológicos utilizados desde prisión para coordinar intimidaciones y cobros extorsivos.
Ocho personas cayeron capturadas en un operativo simultáneo en La Dorada (Caldas) y Pitalito (Huila), durante la operación “THOR”, que permitió desmontar una red dedicada a extorsiones digitales de origen carcelario.
Seis funcionarios del penal estarían involucrados en facilitar ingresos ilegales de tecnología para ejecutar las intimidaciones.
La investigación del GAULA Caldas, en coordinación con la Fiscalía Segunda Especializada, estableció que el GDCO “Efesto” operaba desde el interior del Establecimiento Penitenciario de Alta y Mediana Seguridad de La Dorada.
Los integrantes del grupo contactaban a comerciantes, ganaderos y ciudadanos, y bajo amenazas directas contra sus familias buscaban obtener pagos inmediatos.
Según el expediente, las víctimas eran presionadas con armas, atentados o desplazamientos forzados si no accedían a las exigencias.
En la operación simultánea se desarrollaron diligencias en el interior del penal Doña Juana, en La Dorada, y en el barrio La Plata, en Pitalito.
Allí se materializaron ocho capturas, entre ellas seis funcionarios penitenciarios que, según el informe, permitían el ingreso de celulares, chips y accesorios con los que los internos mantenían la actividad criminal.
Una mujer cobraba los giros
Dentro del organigrama del grupo, la Fiscalía identificó a una mujer que cumplía un papel clave. Era la encargada de recibir los pagos, retirar los giros y mover los recursos a través de plataformas de recaudo.
Además de ella, un interno fue imputado por coordinar, presuntamente, las llamadas y definir las tarifas extorsivas.
Las autoridades confirmaron que a todos los capturados se les imputaron cargos por concierto para delinquir con fines de extorsión en concurso con prevaricato por omisión para el caso de los funcionarios del penal.
Tras las audiencias, todos los indiciados fueron cobijados con medida de aseguramiento intramural.
Golpe a las finanzas criminales
La Policía Nacional calificó el resultado como un golpe directo a las redes de extorsión carcelaria que afectan la tranquilidad en Caldas.
Según el balance, la operación debilita la capacidad de intimidación del GDCO “Efesto” y afecta sus finanzas, que dependían de pagos constantes de víctimas en distintos departamentos.
