La Secretaría de Salud departamental confirmó un nuevo caso de persona afectada por la manipulación de estos elementos.
Risaralda completa dos lesionados por pólvora en este diciembre. El más reciente caso es el de un hombre de 38 años que sufrió amputación en varios dedos y fracturas en los huesos de la mano tras la explosión de un taco pirotécnico.
Los hechos ocurrieron en el barrio Galicia, en Pereira. Tras la confirmación del nuevo suceso, las autoridades intensificaron las alertas. Hasta el momento, la víctima permanece hospitalizada en el Hospital Universitario San Jorge.
“Debemos evitar más quemados. Debemos evitar más dolor”, enfatizó Navarro, al advertir que este tipo de lesiones no sólo generan discapacidad inmediata, sino largas secuelas físicas y psicológicas.
Manipulación peligrosa
El funcionario explicó que, aunque no hubo consumo de alcohol, la manipulación directa de pólvora fue suficiente para causar una lesión de alta complejidad.
Asimismo, subrayó que ningún artefacto pirotécnico es seguro, incluso cuando se enciende de forma aparentemente controlada. Las autoridades exigen responsabilidad individual y colectiva ante un fenómeno que cada año deja víctimas, costos hospitalarios elevados y familias afectadas.
Navarro recordó que la fauna doméstica y silvestre también sufre, en ocasiones de manera irreversible. Perros, gatos y aves presentan estrés severo, huyen desorientados o abandonan nidos por el estruendo de la pólvora.
“No solo cuidamos a la gente; cuidamos a nuestros animales”. Las autoridades insistieron en que Risaralda no debe sumar más víctimas en diciembre. “Queremos una Navidad sin pólvora”, completó el funcionario.
