Tusi, armas y celulares en la cárcel de Santa Rosa de Cabal

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noviembre 23, 2025

Una intervención en el Pabellón 1 destapó redes activas de microtráfico, extorsión y coordinación delictiva dentro del penal.

Un operativo en la cárcel de Santa Rosa de Cabal, en Risaralda, permitió la incautación de dosis de tusi, armas blancas, grameras y 28 celulares, presuntamente usados para extorsionar. La policía asegura que existe poder criminal que opera dentro de los establecimientos carcelarios.

Lo que debía ser un procedimiento de control habitual terminó en una radiografía cruda del deterioro de seguridad en el Centro de Reclusión de Santa Rosa de Cabal. En el Pabellón 1, la Policía Nacional encontró un ecosistema delictivo que funcionan con total capacidad.

Había teléfonos celulares activos. Cuchillos fabricados artesanalmente. Herramientas de dosificación de droga y cientos de dosis de sustancias ilícitas, incluida tusi, la droga sintética más costosa y rentable para las redes criminales de la región.

El operativo se ejecutó bajo la Estrategia Institucional de Seguridad y en coordinación con el Inpec. También reunió a uniformados del Goes, la Sijín, inteligencia policial y guías caninos que ingresaron al pabellón. De esa manera inspeccionaron celdas, pasillos y zonas donde los internos ocultan material ilegal.

Lo que encontraron, según un informe oficial de la policía de Risaralda, reveló una realidad difícil. Desde este sector del penal se mantenían actividades de microtráfico, comunicación clandestina y posible coordinación de extorsiones.

Lo que encontraron

En total, incautaron 28 teléfonos celulares de distintos modelos. Asimismo, diez armas blancas artesanales con capacidad lesiva. Seis cables USB usados para mantener en operación los dispositivos. Dos grameras destinadas al pesaje de droga, trece cargadores y más de quinientas dosis de estupefacientes entre marihuana, basuco y tusi.

Las autoridades catalogan la presencia de esta última sustancia como el hallazgo más grave. Esto, debido a que muestra un circuito de ingreso sofisticado y la existencia de redes internas con acceso a drogas de alto costo.

El coronel Jhon Hernando Téllez Ariza, comandante de la Policía de Risaralda, señaló que estos elementos son la columna vertebral de varias estructuras criminales que operan desde el interior del penal y que logran proyectar sus actividades hacia el exterior.

Los teléfonos detectados, según las primeras indagaciones, se utilizan para coordinar extorsiones, ordenar cobros violentos y mantener contacto con redes que abastecen de estupefacientes a los internos.

El material incautado quedó a disposición de la Fiscalía, que iniciará el análisis técnico de los dispositivos y trazabilidad de las armas y drogas.