Durante la operación, en el municipio de Balboa, la Policía Nacional capturó a un hombre, presuntamente responsable.
Lo que encontraron las autoridades no se podía creer. Los 31 perros estaban hacinados. Algunos enfermos y otros desnutridos. Convivían entre las heces de ellos mismos, encerrados en una jaula que servía de criadero clandestino en la vereda El Totuí.
El presunto responsable, Nelson de Jesús Restrepo Castaño quedó capturado. La intervención ocurrió en zona rural de Balboa, departamento de Risaralda.
Varios campesinos denunciaron de un fuerte olor y permanentes ladridos provenientes de una vivienda en la vereda El Totuí. Cuando la Policía abrió la puerta del predio, encontró 31 perros viviendo sobre lodo, basuras y heces acumuladas.
Un médico veterinario acompañó el operativo y confirmó que varios animales presentaban lesiones abiertas, infecciones avanzadas y un estado de desnutrición evidente, mientras otros apenas podían ponerse en pie.
Testigos describieron la escena como “desgarradora”. Eran cachorros encerrados en jaulas oxidadas, hembras preñadas sin agua disponible y animales adultos con heridas que no recibían ningún tratamiento.
Las autoridades coincidieron en que se trataba de uno de los peores casos de maltrato registrados este año en Risaralda. “El olor a amoníaco y carne en descomposición es sólo una muestra de que llevaban semanas sin limpieza”.
La captura del presunto responsable
En el lugar ubicaron a un hombre que intentó justificar el estado de los animales, tras señalar que “sólo los estaba cuidando”. Responde al nombre de Nelson de Jesús Restrepo Castaño, y lo señalan de operar el criadero ilegal sin permisos ni condiciones de salubridad.
La Policía lo capturó por el delito de maltrato animal, luego de que el veterinario certificara que los 31 perros estaban en riesgo vital. Ninguno de los animales, al parecer, tenía carnet de vacunación ni controles sanitarios.
Los uniformados también confirmaron que el predio no contaba con registro ante la Inspección de Policía de Balboa y que el lugar operaba de manera clandestina. Las autoridades investigan, si los cachorros eran vendidos de manera irregular en municipios cercanos.
