Sólo podrán circular carros livianos, motos y buses de servicio público. Vehículos de carga pesada deben usar vías alternas.
La medida busca aliviar el aislamiento que venían enfrentando las comunidades del occidente del departamento, aunque se mantiene la alerta ante posibles deslizamientos por lluvias en la zona.
Durante la reapertura, la circulación estará estrictamente regulada. Sólo se permitirá el paso de carros livianos, motocicletas y buses de transporte público que se dirijan a Balboa o La Celia.
En cambio, los vehículos de carga pesada tendrán prohibido transitar por este corredor y deberán tomar las rutas alternas definidas: Cruces–Tambores y Pueblo Vano.
Las autoridades advirtieron que el incumplimiento de la restricción acarreará sanciones. La Gobernación de Risaralda confirmó que el tránsito se habilitará tras varias semanas de cierre total por los trabajos de estabilización del talud en el sector de La Quiebra.
Desde la Secretaría de Infraestructura de Risaralda aseguran que los trabajos de contención avanzan en un 70 por ciento y que la prioridad es mantener la seguridad de los conductores mientras se culminan las obras.
En la zona aun opera maquinaria amarilla y equipos técnicos encargados de reforzar los muros de contención y mejorar el drenaje en los puntos críticos.
La Gobernación reiteró su llamado a conducir con precaución, especialmente en horarios nocturnos o bajo condiciones de lluvia, y recordó que los cierres totales podrán reactivarse en caso de emergencia.
