Cayó banda de expendedores que imponía miedo en Santa Rosa

In Judicial
agosto 04, 2025

Tras diez meses de investigación, se esclareció el homicidio de ‘El Vigilante’ y capturaron a delincuentes.

Se les acabó el reinado. Con dos capturas claves, una investigación minuciosa y una operación simultánea entre departamentos, la policía desmanteló una estructura criminal señalada de controlar parte del microtráfico y los homicidios selectivos en Santa Rosa de Cabal, Risaralda.

Durante diez meses, unidades especializadas de la Policía Judicial (SIJIN y SIPOL) en articulación con la Fiscalía 30 Seccional, adelantaron labores de seguimiento, entrevistas, análisis de contexto, reconocimiento fotográfico y verificación de inmuebles para dar con los cabecillas.

La ofensiva final se ejecutó en simultáneo en dos puntos: uno en el centro de Santa Rosa de Cabal y otro en La Victoria, Valle del Cauca. Allí cayeron dos hombres conocidos con los alias de Chuki y Galocho.

Ambos cuentan con extensos historiales delictivos que figuraban en investigaciones por homicidio, lesiones personales, concierto para delinquir, hurto calificado y violencia intrafamiliar.

Alias Chuki, considerado un dinamizador de homicidios en Risaralda, tenía nueve anotaciones judiciales, cuatro de ellas por asesinato. Por su parte, Galocho registraba cinco, incluyendo una por homicidio.

Ambos están vinculados al crimen de alias El Vigilante, ocurrido el 27 de diciembre de 2024 en un hotel del sector de la galería, zona que por años fue el principal foco de dominio territorial de esta estructura.

En la operación se incautaron 15 gramos de bazuco, tres grameras digitales, cien bolsas plásticas tipo Ziploc y dos celulares, además de allanar un inmueble utilizado para el acopio y distribución de estupefacientes.

Una organización violenta

Según las autoridades, “Linde” operaba con un patrón violento: controlaban puntos de expendio con amenazas, armas blancas y armas de fuego, y mantenían una economía criminal sostenida por la venta callejera de droga.

El coronel Miguel Ángel Herrera Villamil, comandante encargado de la Policía de Risaralda, destacó que con este golpe se afecta de manera directa la cadena delictiva que afectaba la tranquilidad de la ciudadanía.

“Seguiremos actuando de forma articulada para que Santa Rosa sea un municipio donde prime la convivencia y no el miedo”, aseguró.