Graves hallazgos en centro transitorio de Santa Rosa ¿Hay personas esposadas 24 horas?

In Eje Cafetero
julio 30, 2025

Procuraduría denunció graves hallazgos. Hay riesgo sanitario y la vigilancia es precaria.

La crisis carcelaria convirtió una estación de Policía en santa Rosa de Cabal en prisión improvisada. Actualmente, hay 62 personas privadas de la libertad entre hombres y mujeres que permanecen hacinadas. Están esposados todo el día sin acceso digno a servicios sanitarios y expuestos a enfermedades contagiosas.

La Procuraduría General calificó de “inaceptable” la situación. Tras una visita oficial, exigió la intervención urgente por parte de las autoridades municipales, departamentales y nacionales.

En un comunicado, el Ministerio Público encendió las alarmas sobre las condiciones “infrahumanas” en que se encuentran las personas sindicadas.

Durante una visita oficial, se constató que 62 personas permanecen privadas de la libertad en un espacio improvisado. No hay ventilación adecuada, sin infraestructura carcelaria y con graves deficiencias en materia sanitaria, de seguridad y de derechos humanos.

La entidad advirtió que algunos de los detenidos deben compartir colchonetas para dormir, otros son ubicados en espacios abiertos bajo vigilancia permanente. De manera alarmante, se mantienen esposados las 24 horas del día, sin ninguna rotación o medida de dignidad mínima.

A esto se suma una situación de hacinamiento extremo y ausencia de separación entre hombres y mujeres. Uno de los hallazgos más graves es la confirmación de una persona con enfermedad infectocontagiosa.

Pero no es lo único, hay otra más en proceso de diagnóstico, lo que sugiere una situación de riesgo para la salud de todos los internos.

El informe de la Procuraduría también revela que la estación de Policía solo cuenta con dos unidades sanitarias para el uso de toda la población detenida. Esto significa que más de sesenta personas deben compartir los mismos baños, sin control, sin desinfección periódica y sin diferenciación de género.

Además, el lugar carece de infraestructura para garantizar la privacidad, el descanso y la integridad física de los reclusos. Según lo constatado, algunos detenidos están ubicados en sillas o camarotes, esposados, bajo vigilancia constante de la Policía Nacional, que debe destinar buena parte de su pie de fuerza exclusivamente a labores de custodia.