Un joven de 19 años sigue hospitalizado tras ser atacado, presuntamente, por integrantes de la Guardia Indígena.
Videos captados con teléfonos celulares muestran a decenas de personas mientras corrían por la cancha, entre ellas mujeres y hombres de la guardia indígena que agredían físicamente a jugadores mestizos. A uno de ellos, un joven de 19 años, lo golpearon hasta que perdió el conocimiento.
Los hechos ocurrieron este domingo en medio de una jornada deportiva que terminó en una escena violenta en el municipio de Pueblo Rico, departamento de Risaralda. En una de las imágenes se vio a un indígena que apuntaba a los jugadores con dardos envenenados.
El campeonato veredal lo organizó la Alcaldía. Una discusión dentro del campo de juego escaló a una agresión física. “Todo empezó con una jugada polémica que encendió los ánimos en la cancha y, en cuestión de segundos, miembros de la Guardia invadieron el terreno“, dijo un testigo.
Por razones de seguridad, el hombre prefirió no revelar su identidad. Sin embargo, describió la escena como vergonzosa. “Le pegaron a los jugadores mestizos con bastones de mando, palos y hasta amenazaban con dardos envenenados“, agregó.
Del joven que trasladaron hasta Pereira, aún se desconoce su identidad. Tampoco se sabe cuál es su estado de salud. 360 Noticias intentó comunicarse con el alcalde martín Siágama, pero hasta el momento no hubo una respuesta por parte del mandatario.
“Sabemos que los trasladaron hasta la Clínica Noé. Lo que nos han dicho es que presuntamente tiene algunas fracturas”, agregó el informante.
Algunos de los familiares de los jóvenes agredidos dijeron que lo más preocupante fue la pasividad de las autoridades. “El alcalde del municipio estuvo presente ¿Por qué no hizo nada si estaba ahí? ¿Por qué la Guardia actúa como autoridad fuera del resguardo?”, agregó otro testigo.
Según los habitantes del municipio, el evento deportivo tuvo lugar en una zona donde la Guardia Indígena no tiene jurisdicción legal. Aunque su labor es reconocida dentro del territorio ancestral, según el marco constitucional colombiano, la agresión se produjo en un contexto deportivo.
Los ciudadanos que se comunicaron con este medio solicitaron una investigación. “El deporte debe unir, no dividir. Es espantoso que hechos como este se repitan ante la mirada de quienes deben velar por la seguridad”, agregó la fuente.
