El secretario de Gobierno explicó que la medida respondió a alertas sobre la presencia del Clan del Golfo en la zona.
Durante su recorrido por las veredas afectadas por la emergencia invernal, el gobernador Juan Diego Patiño Ochoa fue escoltado por personal armado con fusiles. Varios de los integrantes de su esquema de seguridad portaban armas largas, una medida poco habitual en este tipo de recorridos.
La visita del mandatario risaraldense a las zonas rurales de Belén de Umbría, afectadas por una grave emergencia natural que dejó a cerca de 100 familias damnificadas, no sólo estuvo marcada por la revisión de daños y la solidaridad institucional.
El gobernador llegó en compañía de todo su equipo de trabajo, incluyendo secretarios de despacho y más de un centenar de contratistas, con el propósito de evaluar directamente la magnitud del desastre natural que azotó a la zona rural del municipio.
Las lluvias intensas de los últimos días provocaron inundaciones, pérdidas materiales y la afectación de cultivos, caminos veredales y viviendas. La comitiva fue recibida por los líderes comunitarios y concejales, quienes entregaron un primer balance de la tragedia.
No obstante, lo que más llamó la atención fue el nivel del dispositivo de seguridad. A diferencia de otras visitas oficiales, esta vez se observaron escoltas del mandatario portando armamento de largo alcance.
Por qué tanta seguridad
Consultado por 360 Noticias, el secretario de Gobierno, Israel Londoño, explicó que la decisión obedeció a consideraciones de inteligencia militar. “El gobernador es la máxima autoridad del departamento”, dijo.
Patiño Ochoa visitó una zona donde se ha alertado la posible incursión de grupos armados al margen de la ley, entre ellos el Clan del Golfo. “Por eso solicitamos desde la noche anterior el acompañamiento del Ejército Nacional, a través de la Octava Brigada y el Batallón San Mateo”, indicó.
Londoño reiteró que, aunque la jornada transcurrió sin incidentes, era imperativo tomar precauciones ante las amenazas latentes en la región.
“Vimos cómo, en otras regiones del país, la falta de prevención ha dado lugar a hechos lamentables. No vamos a permitir que eso pase en Risaralda. Esta medida fue exclusivamente preventiva y, afortunadamente, se desarrolló todo en calma”, afirmó.
El funcionario también confirmó que, durante el fin de semana, algunos habitantes reportaron haber escuchado detonaciones en sectores apartados de Belén de Umbría.
Aunque no se trató de enfrentamientos directos, el Ejército sí realizó operativos de disuasión, en áreas rurales para evitar la instalación de estructuras criminales.
“Nos informaron que estaban realizando operaciones en zonas no habitadas, con el objetivo de decirle a estos grupos: ‘Estamos aquí’. Estas maniobras son parte de una estrategia para proteger nuestras fronteras y evitar el ingreso de bandas armadas desde departamentos vecinos”, agregó Londoño.
El secretario lamentó que el consejo de seguridad departamental programado para esta fecha no se pudiera llevar a cabo por problemas de agenda del Ministerio de Defensa.
Asimismo explicó, que el ministro había propuesto asistir al día siguiente, pero movilizar nuevamente al equipo de gobierno y garantizar las condiciones logísticas exigidas por la Estado resultaba inviable.
Sin embargo, aseguró que dicho consejo se realizará antes de finalizar junio. “Necesitamos más pie de fuerza en las zonas rurales, más Fuerza de Despliegue Rápido, más protección en las fronteras”, agregó.
Londoño subrayó que Risaralda no es el problema y que la alerta proviene de departamentos vecinos. “No queremos que lo que hoy es un remanso de paz se vea afectado”.
Pese a las dificultades de seguridad, Londoño destacó la importancia de que el gobernador esté presente en el territorio afectado, en especial cuando se trata de atender a comunidades que han sufrido pérdidas por emergencias naturales.
“Los gobernantes fueron elegidos para estar con la gente. Hoy estuvo con los habitantes de las veredas afectadas, como ya lo hizo en Valdivia y La Celia, y como seguramente lo hará en otros municipios. Es la manera correcta de gobernar”, concluyó.
El Gobierno Departamental prepara un paquete de ayudas humanitarias y gestiona recursos ante la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo, con el fin de atender a las más de 100 familias damnificadas.
