La creciente amenaza de desbordamientos ha obligado a las autoridades municipales a habilitar albergues preventivos y pedir a las familias más vulnerables que inicien procesos de autoalbergue. El río Cauca alcanzó los 5,90 metros, según el último reporte de Gestión del Riesgo Municipal.
El municipio de La Virginia permanece en alerta roja tras el desbordado crecimiento del afluente, Situación que activó de inmediato los protocolos de emergencia por riesgo de inundación.
A esta situación se suma el represamiento del río Risaralda y el desbordamiento del humedal Madrevieja en varios sectores urbanos, que terminó por afectar a algunos barrios ribereños donde se presentaron filtraciones de agua en las viviendas.
Las motobombas están activadas en puntos críticos como el sector de Alfonso López, pero la efectividad de estas acciones ha sido limitada debido al crecimiento sostenido del Cauca.


El director de Gestión del Riesgo de La Virginia, Gustavo Vélez, advirtió que aunque no se han reportado afectaciones estructurales masivas, el nivel del agua y las lluvias constantes generan un riesgo latente que no debe subestimarse.
“Convocamos a todas las familias, que históricamente han sido damnificadas por crecientes del Cauca o el Risaralda a que levanten la mano, nos contacten, y acepten el traslado. Disponemos de personal y vehículos para realizar evacuaciones hacia zonas seguras del municipio”, explicó Vélez.

La administración local dejó claro que se trata de una etapa de prevención activa, en la que aún no se contemplan ayudas económicas, sino acompañamiento logístico, alojamiento temporal, y alimentación en caso de que sea necesario trasladar personas a albergues comunitarios.
“Lo importante es actuar antes de que haya afectaciones. Las condiciones del clima pueden empeorar y si eso pasa, responder ya no será tan fácil. Esta es la semana clave para anticiparnos”, advirtió el funcionario.
Situación crítica en el occidente
Desde el orden departamental, el gobernador de Risaralda, Juan Diego Patiño Ochoa, aseguró que la emergencia no se limita a La Virginia. Durante la madrugada también se registró la pérdida total de banca en una vía secundaria que comunica los municipios de Balboa y La Celia.
La emergencia dejó aisladas a comunidades rurales y complicó las rutas de evacuación o abastecimiento. “Acabamos de llegar a la zona y tomamos la decisión de enviar maquinaria del departamento para abrir pasos por vías terciarias”, dijo Patiño.
El mandatario anunció la convocatoria de un Consejo Departamental de Gestión del Riesgo para el próximo viernes, donde se reunirán los alcaldes de los 14 municipios risaraldenses, junto a entidades de socorro, con el fin de revisar la situación integral de la ola invernal.
“Risaralda es un territorio de montaña, sabemos que hay puntos críticos reportados desde antes. Hoy el llamado es a extremar las precauciones, evitar zonas de riesgo y mantenerse informados. Estamos frente a una situación que puede escalar si el clima no da tregua”, subrayó el mandatario.
El gobernador también hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional para que se active el apoyo técnico y financiero necesario para atender esta crisis, que ya empieza a comprometer la infraestructura vial y la seguridad de cientos de familias en zonas ribereñas.

Las autoridades monitorean el comportamiento de los ríos y reiteran el llamado a evacuar voluntariamente zonas de alto riesgo, especialmente aquellas que en eventos anteriores ya han presentado inundaciones o deslizamientos.
Hasta el momento, no hay un censo con el número de familias afectadas en La Virginia y si ya se presentan damnificados. La administración municipal señaló que lo que más preocupa en este momento es el nivel del río Cauca, que ya ocasionó inundaciones en el corregimiento de Caimalito, ubicado al otro extremo del afluente, en el municipio de Pereira.
