La crisis estructural que vive la cárcel La 40 de Pereira obligó a las autoridades a declarar como inhabitable el Patio 3, donde permanecen recluidos al menos 125 internos.
El deterioro avanzado del techo y las condiciones insalubres representan un riesgo inminente para la vida de los privados de la libertad y del personal del Inpec.
Según el presidente del Sindicato de Empleados Unidos Penitenciarios (SEUP), dragoneante Favio Armando Espinosa, las inspecciones técnicas realizadas por la Diger, Bomberos, la Secretaría de Salud, la Uspec y la Procuraduría confirmaron la gravedad de los daños: filtraciones constantes, presencia de hongos, humedad estructural, cables eléctricos en contacto con el agua y deterioro general del sistema de drenaje.
A pesar del concepto técnico y el evidente peligro de colapso, hasta la fecha no se ha iniciado el traslado de los reclusos ni se ha anunciado un plan concreto de intervención.
La situación se ha agravado por las lluvias que mojan directamente las colchonetas donde duermen los internos, aumentando los riesgos para la salud y la seguridad de todos.
