Un informante oficial señaló recientemente que el ELN estaría movilizando tres comisiones hacía Risaralda bajo el mando de un hombre conocido con los alias de ‘Antoni’ o ‘Andrés’, presuntamente proveniente del Chocó.
La fuente, que solicitó reserva de su nombre, habló con 360 Noticias sobre la situación en Mistrató y ofreció detalles que, aunque aún están por confirmarse, delinean un panorama preocupante para la estabilidad de esta zona limítrofe con el departamento vecino.
Las autoridades risaraldenses se encuentran en estado de alerta tras lo que parece una inminente disputa territorial entre grupos armados ilegales, en una zona históricamente afectada por el conflicto.
La alarma se encendió hace pocos días cuando un contingente de aproximadamente 45 hombres armados, presuntamente pertenecientes a las AGC, hizo presencia en territorio indígena del municipio de Mistrató.
Los relatos iniciales indicaban que se trataba de una avanzada armada de reconocimiento, aunque posteriormente líderes de las comunidades Embera elevaron el número a 300 hombres, versión que ha sido cuestionada por las autoridades debido a la falta de evidencia que sustente esa cifra.
Sin embargo, lo que sí está confirmado es que esa irrupción puso en jaque la seguridad de una región donde históricamente ha operado el ELN y donde los actores ilegales han coexistido con tensiones latentes.
El objetivo de la guerrilla sería reestablecer el control que tradicionalmente ha ejercido el Frente Manuel Hernández ‘El Boche’, una estructura guerrillera con fuerte presencia en los corredores de minería ilegal.
“Buscarán controlar nuevamente ese paso que va por Purembará, luego por Arenales, Santa Rita, La Punta y finalmente hacia Pueblo Rico. Ese es el paso hacia el Chocó, clave para sus actividades logísticas y de financiación”, explicó la fuente.
La información sugiere que el Frente Manuel Hernández ‘El Boche’ no solo estaría interesado en impedir el avance de las AGC, sino también en reforzar su presencia para asegurar las rentas ilegales que se derivan de la explotación minera artesanal, especialmente el oro.
En ese sentido, su objetivo podría ser doble: consolidar el dominio en los municipios de Mistrató y Pueblo Rico, y avanzar hacia nuevos territorios estratégicos que conectan a Risaralda con el Pacífico colombiano.
Hasta el momento, ni la Gobernación de Risaralda ni la Fuerza Pública han emitido un pronunciamiento oficial sobre el posible ingreso del ELN. Aunque el panorama es complejo, se tiene en cuenta que la disputa territorial no solo tiene una dimensión armada.
