Trump firma el fin del Departamento de Educación y desata el caos en el sistema escolar de EE.UU.

In Mundo
marzo 24, 2025

La drástica medida deja en el aire el futuro de millones de estudiantes y pone en jaque la educación pública

En un movimiento sin precedentes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó el desmantelamiento del Departamento de Educación, cumpliendo una de sus promesas de campaña más radicales. La decisión, anunciada desde la Casa Blanca, ha generado una ola de incertidumbre en el país, con expertos y docentes advirtiendo sobre un colapso en la educación pública.

“Es un sistema corrupto y despilfarrador. Ha fallado a nuestros niños durante décadas. Hoy devolvemos el control a las familias y a los estados”, declaró Trump en su discurso, mientras firmaba la orden ejecutiva que da inicio al proceso de eliminación del departamento.

Un golpe al sistema educativo

El Departamento de Educación ha sido la entidad responsable de supervisar el cumplimiento de derechos fundamentales en escuelas públicas, gestionar programas de financiamiento y garantizar el acceso equitativo a la educación. Su desaparición dejaría sin protección a millones de estudiantes, especialmente de bajos recursos y comunidades minoritarias.

Con esta orden, los préstamos estudiantiles serán administrados por la Administración de Pequeñas Empresas, mientras que los programas de educación especial quedarán en manos del Departamento de Salud y Servicios Humanos. Sin embargo, la desaparición completa del departamento requiere la aprobación del Congreso, lo que promete una feroz batalla política en los próximos meses.

Protestas y alarmas: ¿qué sigue?

Las reacciones no se hicieron esperar. Líderes educativos, sindicatos de maestros y grupos de derechos civiles han calificado la medida como “una catástrofe” para la educación pública.

“El gobierno federal está abandonando a los estudiantes. Sin supervisión nacional, se abre la puerta a la privatización total y al recorte de programas esenciales para los más vulnerables”, afirmó Randi Weingarten, presidenta de la Federación Estadounidense de Maestros.

Por su parte, los sectores conservadores aplauden la decisión, argumentando que cada estado debe tener autonomía sobre su sistema educativo sin interferencias del gobierno federal.