Colectivos de mujeres en Risaralda: una lucha incansable por la equidad y los derechos humanos

In Gobierno, Local
marzo 09, 2025

En Risaralda, diversas organizaciones han asumido el compromiso de defender los derechos de las mujeres y erradicar la violencia de género. A través del acompañamiento a víctimas y la promoción de políticas públicas inclusivas, estos colectivos lograron consolidar una red de apoyo que impacta profundamente en la sociedad.

Marisol Zuluaga, directora de la Veeduría Departamental de Violencia contra la Mujer, destacó el papel fundamental que desempeñan estas agrupaciones. En una entrevista con 360 Noticias explicó que todos los colectivos son agentes de cambio que trabajan sin descanso para que las mujeres sean escuchadas y respetadas. “Su labor, más allá de transformar vidas individuales, genera un impacto positivo en toda la comunidad”, dijo.

El trabajo abarca desde la lucha contra la violencia hasta la promoción de la igualdad de oportunidades. Zuluaga enfatiza que, cuando las rutas de atención oficiales presentan fallas, estas organizaciones brindan el respaldo necesario a quienes lo requieren.

Asimismo, señaló que se llevan a cabo talleres de fortalecimiento dirigidos a las mismas integrantes de los colectivos, permitiéndoles continuar con su labor en defensa de los derechos de las mujeres.

En el departamento, distintas líderes han impulsado estos esfuerzos. Entre ellas, Dora Jiménez trabaja en proyectos dirigidos a mejorar las condiciones de vida de las mujeres.

Zuluaga también mencionó a Miller Landy, quien enfocó su labor en la articulación de redes de apoyo, mientras que Andrea Parra Zuluaga contribuye al empoderamiento femenino a través de diversas estrategias.

Luceli Maturana ha promovido iniciativas en favor de la equidad, al igual que Sonia Pachón, quien desde su trabajo en el ámbito académico ha brindado herramientas de formación.

Asimismo, Paola Arcila ha desarrollado estrategias de apoyo psicológico en la Universidad Católica, y Blanca Nubia Garzón, representante de las mujeres rurales, ha sido una voz clave en la Veeduría Departamental.

A pesar del esfuerzo constante de estos colectivos, los desafíos son significativos. La persistencia de la violencia de género y la insuficiencia de recursos destinados a la atención de las víctimas son algunos de los principales obstáculos que enfrentan.

Zuluaga subraya la importancia de la sororidad y el empoderamiento como herramientas fundamentales en la defensa de los derechos humanos. Por eso, la necesidad de un compromiso colectivo por parte de la comunidad y de las instituciones para respaldar estas iniciativas, que buscan asegurar un futuro más justo para todas las mujeres del departamento.